martes, 10 de abril de 2012

ELLE ATTEND LE TRAIN

Elle attend le train… que se dice en gabacho. Hacía un froid de los que te dejan las oreilles más tiesas que una vela cangrejera azotada por el lebeche… tres grados sobre cero y una humedad de padre y señor mío.

Allí estaba ella - llamémosla Michelle – en la gare de Puyôo, fumando un pitillo mientras paseaba por el andén número 1 para las departeures hacia Pau y Tolouse. Michelle esperaba al cercanías de las 08:15 en una estación casi desierta, y digo casi, porque había un tipo que olía a español, enredando con una cámara de fotos cuyo clack clack resonaba cada vez que ella se daba la vuelta.
Entre tanto, Michelle tal vez pensaba en las pocas ganas que tenía de aguantar al cabrón de su jefe, monsieur Lacornude, que de cuernos debía entender un oeuf de canard y que estaba quizá, a cargo del departamento de correos de Orthez. Para colmo ese froid del coponé, con lo bien que se está en la maisón.

O quizá el coeur de Michelle latía nervioso por la emoción ante el inminente encuentro secreto en una gare intermedia entre Puyôo y Lacq, con Pierre , su amor interdite, que regentaba una frutería especializada en coles de Bruselas y mazorcas transgénicas.
El caso es que allí estaba Michelle, y yo tras ella, disparándole a traición avec la camerá, cada vez que me daba la espalda. Mas je crois que ella se daba cuenta y se hacía la interesante, paseando coquette de aquí para allá, por el andén número uno de la gare de Puyôo, pegando caladas al cigarrillo en medio de la niebla y con un frío de los que hacen que el grajo vuele bajo.
Debía darse cuenta porque cada vez que pulsaba el disparador de mi réflex, el cerrojazo del espejo resonaba como un trueno en la silenciosa estación. Pero ella se hacía la sueca pese a ser francesa.

Dun dan ding¡¡ dun dan ding¡¡ Llegó el cercanías con la puntualidad característica de los trains de la Societé Nationale de Chemin de Fer (creo que se escribe así) y Michelle subió a bordo…
Ella se fue… aurevoir Michelle… se perdió entre la niebla… fue jolié mientras duró.



6 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Es que las francesas somos taaaan fotogénicas!!!jaja. Si tengo que puntuar tu francés macarrónico, te doy un aprobado justito porque me has hecho sonreir con tus ocurrencias.Gracias.
    Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajajajajj Gracias Dominique. El caso es que tengo parientes allí y me las apaño en francés. Dos tías mías se casaron con sendos franceses. Lo del texto es una especie de spafrench tipo coña made in Arroyo. Gracias por pasar¡¡

      Eliminar
  3. Ja ja,
    Coincidencia, en los últimos comentarios que contesté a Domi, también hice eso de usar el "spafrennch", más macarrónico e ignorante, ya que aunque lo estudié ( por cojones¡, claro ) en la egb, realmente me aprobó D. Octavio mientras fumaba sus ducados, que no yo ( en un examen y con un cabreo enorme por tener que compartir el diccionario, que no me acababan de pasar, sólo escribí "la maison" de un total de dos textos de varias líneas en ambos idiomas para traducir: ¡¡¡ suficiente ¡¡¡ ).

    A ver si voy leyendo con calma las entradas, que acabo de ver lo publicado aquí y donde Víctor, y no doy a basto, ni a copas ni na¡

    Es un placer pasar por aquí, y estoy gratamente alucinado con las fotos, qué de Artistas camináis por la vida.

    Por cierto, he hecho una foto de portada para enlazar este blog ( https://cuidadincuidadin.files.wordpress.com/2012/04/arroyo-ese-tc3ado.jpg ) ( se puede ver a la derecha en la sección ¡¡ calentito ¡¡¡¡¡¡¡ ),, si te parece incorrecto, la borro sin problemas.

    Abrazos

    ResponderEliminar
  4. jajaja....me encanta cómo lo relatas con ese chapurreo en francés !! es muy divertido y la foto es muy bonita, José.
    Bisous.
    Anna

    ResponderEliminar
  5. Qué arte de historia, me recordó a las disparatadas de Eduardo Mendoza. Y la foto, ya sabes que pienso y pensé de ella cuando la vi en el flickr.

    ResponderEliminar