Lo que más puede interesar a un colectivo político o social es que las personas erigidas como un símbolo fallezcan, ya sea por causas naturales o, mejor aún, por ser asesinadas. Sucedió con García Lorca que, para la izquierda, pasó de ser aquel poeta que cultivaba una poesía estéril, burguesa y desconectada de la lucha obrera —como afirmaban los integrantes de la Unión de Escritores y Artistas Revolucionarios comandados por Rafael Alberti— a ser su referente desde el minuto uno en que fue asesinado por los fascistas. Me pregunto si lo hubieran considerado un símbolo en el supuesto de que los fascistas le hubieran perdonado la vida y pasara el resto de la guerra alojado en la casa del falangista donde se refugió, si en ese caso, la izquierda actual lo habría considerado como la gran figura literaria que fue. No me cabe la menor duda de que para la izquierda valió más un poeta asesinado que uno vivo, sobre todo cuando, después de muerto, su opinión ya no contaba.
Con lo que tenemos en estos días —y no menciono su nombre por pundonor—
sucede lo mismo. La persona erigida como símbolo, desgraciadamente falleció:
ahora es utilizada y descuartizada vergonzosamente por los colectivos y los
partidos políticos de distinto signo, tirando de las extremidades para
construir el relato que les interesa. Como suele decirse, todos la «querían» y
entre todos la «mataron».
Creo haber dicho en otra ocasión, que quienes dirigen estos frentes no están
interesados en resolver el problema: unos porque quieren seguir lucrándose con
las rentas abusivas, otros porque desean que siga siendo así para tener razón
de existir y lucrarse por otras vertientes con la apariencia de la defensa por
los derechos sociales. Lo que opine la pobre finada ya no cuenta, aunque en la
hemeroteca han quedado registradas ciertas palabras que responsabilizan, entre
otros, a uno que ahora tiene la desvergüenza de erigirse en abanderado de la
causa que ignoró durante ocho años... que ya hay que ser mezquino para eso. La
sociedad no necesita héroes ni villanos, necesita soluciones, pero no veo
voluntad de solucionar por ninguna parte.
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