martes, 29 de octubre de 2019


LA SUPREMACISTA ELISENDA.

Y dice Elisenda Paluzié, la burguesa de ANC que despreció a una periodista por ser española, que los disturbios provocados por las hordas indepes, visibilizan el conflicto a nivel internacional. Según ella, esto es positivo para la causa porque sitúa al Estado como responsable de la violencia generada. Le faltó decir que si hubiera muertos, sería incluso mejor.
Esto es como si el presidente Bashar al-Ásad dijese que la guerra de Siria es positiva, porque da visibilidad internacional al conflicto, culpando de la violencia a las tropas rebeldes.
Si a la tal Elisenda le parece positivo que haya violencia en Cataluña para hacer visible el conflicto, lo suyo sería quemar los contenedores de basura de su calle, quemarle el coche, o quemar su casa. Ya que aplaude las algaradas incendiarias de sus cachorritos, al menos que pague con su patrimonio, no con el patrimonio de los ciudadanos catalanes que no comparten esta locura.
Es todo sensatez Elisenda, la que, aun teniendo raíces asturianas y castellanas, desprecia sus orígenes y todo lo que huela a español. Es la misma fanática que comparó Bosnia con Cataluña, y que estaría conforme con balcanizar el conflicto si fuera preciso, todo por visibilizar la causa.
Pues bien, llegado el caso, lo suyo sería también, que la avenida, la calle, el callejón, o donde cojones tenga la madriguera esta impresentable, se convirtiera en la avenida de los francotiradores, en el bulevar Mese Selimovica de su puñetero barrio, y que tuviera que ir al mercado reptando como las cucarachas para evitar las balas. Ya que aprueba esa forma de dar visibilidad a su puñetera causa, que lo experimente en sus carnes, no en las de los desgraciados ilusos que siguen sus consignas engañados, y mucho menos en las de quienes intentan evitar esta majadería supremacista.

lunes, 28 de octubre de 2019


DE UN TONTO A UNA LISTA.

Esta tarde he escuchado decir a la periodista Elisa Beni, la cual se jactaba de ser muy lista, que a colación de las elecciones y los despropósitos estratégicos que está cometiendo la izquierda, le dan ganas de exiliarse a Francia, pero que  votará a los de siempre porque, aunque no lo merezcan, hay que salvarlos de sí mismos y evitar que gane la derecha. Lo de exiliarse a Francia en particular era porque, con la modestia que la caracteriza, afirmó que habla francés muy bien… oh là là.
Elisa se considera muy lista, tonta no es, pero a mí, que debo ser tonto de remate, se me ocurre que el mensaje que transmite a los que pretende salvar de sí mismos es, que por muy mal que lo hagan, siempre tendrán a alguien dispuesto a votarles para que puedan seguir cometiendo desmanes políticos y económicos.
Y así, los votantes incondicionales, brillantes como Elisa, o tontos de capirote como mi vecino del 2º D, perpetuarán con sus votos a  los mangantes de ambos bandos -en España seguimos con el anacronismo de los bandos-  que se lo llevarán calentito con independencia de lo que hagan, generalmente para mal. Más o menos como pasa con nuestros primos en Argentina.
Elisa hablará muy bien francés, y tonta no es, pero no creo que sea muy inteligente votar al partido equis, a sabiendas de que no lo merecen, que va a ser que no lo merece ningún partido de la A, a la Z. Sería preferible que Elisa reservara un billete para largarse a la Ville lumière. Aunque a lo mejor resulta que yo soy, tonto no, tonto del to, no pa un rato, tonto del to pa siempre… bête pour toujours, que diría un francés.

viernes, 25 de octubre de 2019


QUINCE AÑOS DESPUÉS…

Leo que en Madrid, una señora ha sido encontrada muerta en su domicilio quince años después  de su fallecimiento, sin que hasta hace poco, una sobrina la echase en falta... quince años después. Este es uno de tantos casos, que cada vez se producen con más frecuencia.
España es un país de contrastes extraños. Por una parte, ancianos que mal viven y fallecen, olvidados en sus casas o en asilos de mala muerte, sin que sus familiares se ocupen de ellos, ni yendo con una vela para el entierro.
Por otro, abuelos o bisabuelos, desaparecidos en aquella  guerra ya lejana, que son buscados por sus nietos o bisnietos, cuando algo me dice, si me atengo a la dinámica de los tiempos que corren, que si los tuvieran vivos, pasarían tres pueblos de ellos, salvo en contadas excepciones.  
Me constan personajillos que enarbolan, reivindicativos ellos, la bandera de sus abuelos o bisabuelos desaparecidos en la guerra, pero que pasan de sus padres o de sus abuelos vivos. Así de hipócritas son. Utilizan para sus fines a sus parientes desaparecidos, obligados por la pertenencia al grupo, necesaria para llenar el vacío de sus vidas. Necesitan remover los muertos del pasado, porque no saben construir un futuro para ellos mismos, ni un presente mejor para sus mayores vivos. Para este tipo de gente y para determinada izquierda, García Lorca les vale más muerto que vivo.
En mi familia, visitábamos a nuestros abuelos casi a diario cuando los teníamos cerca, y si estábamos fuera, los llamábamos todas las semanas. Los llevábamos acá y allá, escuchábamos mil veces las mismas historias que nos contaban, pero hacíamos como si la escuchásemos por primera vez. Cuidamos de ellos cuando enfermaron, y los enterramos dignamente y los lloramos cuando fallecieron. Nunca se sintieron solos. Por cierto, nunca hablaban de la maldita guerra, incluido el que se chupó unos años en una prisión franquista por sus ideas, que en todas partes cuecen habas.
¿Cuántos abuelos de hoy pueden decir lo mismo de sus nietos? Los habrá, pero las estadísticas no hacen más que alertar sobre la cantidad de ancianos que mueren en la más absoluta soledad, en algunos casos permaneciendo sus cadáveres en una cama o tirados en el suelo meses, años, o quince años, sin que nadie les echara de menos.
No digo con todo esto, que no se busque a los desaparecidos para honrar su memoria, eso por descontado. Lo que digo es que, puestos a priorizar, primero los vivos y después los muertos, o ambas cosas a la vez. Que los vivos no tengan que morir en el olvido, y que salten las alarmas quince años después, porque una sobrina cae en la cuenta, porque el buzón está a reventar, porque una cuenta se queda sin fondos y se suspenden los pagos, o porque en el pasillo huele a muerto.




jueves, 24 de octubre de 2019


DIA D, HORA 06:30 DE LONDRES.

Y dice la Griso que hoy es el día D, de desenterramiento, y la hora H, de histórico, que pocas veces la H de histórico  ha tenido tanto sentido. Y se quedó tan pancha.
En primer lugar, la H no era de histórico, era de hora, pero aceptando pulpo como animal de compañía, por eso de las licencias literarias nivel papanatas, a ver si ahora va a resultar que esta avispada reportera de plató amarillista, va a situar en el mismo nivel a Pedro Sánchez, que a los hombres y mujeres que dieron su vida para liberar a Europa del nazismo, destacado a nivel simbólico, el desembarco de Normandía.
Vamos a dejar el día de hoy en histórico a secas, porque una exhumación, no es ninguna gesta por mucho que se empeñe el PSOE, y menos cuando se utiliza con fines electorales, y por el afán de Pedro Sánchez por figurar en los libros de texto de manera destacada. Y digo de manera destacada, porque resulta que en los colegios de hoy, los niños no saben quién fue Aristóteles, qué pasó en la Batalla de Waterloo, o qué son las antípodas de una ubicación geográfica, pero sí se tienen que estudiar la lista de los presidentes de gobierno españoles de la transición eterna, esos mamarrachos que, con independencia de su ideología, se han caracterizado por saquear  España.
Con la palabra histórico, está pasando lo mismo que con la palabra héroe, se están devaluando por días. No veo al país paralizado, vitoreando al gobierno o al rey, si acaso, a unos cuantos nostálgicos trasnochados dando vivas a Franco, con lo bien que estaban calladitos. No sé para qué cojones enciendo la TV.


martes, 22 de octubre de 2019


DEPORTE Y POLÍTICA.

Por norma general, el deporte bien entendido, dejando al margen a las hinchadas fanáticas, se ha desvinculado de la política, pues lo que se busca, es una competición sana orientada a hermanar a los pueblos y a las naciones, basándose en el espíritu olímpico. Pero eso no ha sido siempre así.
En los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, el nacionalismo nazi utilizó el evento para dar repercusión a su idea de la superioridad de la raza aria. El tiro les salió por la culata del Máuser, cuando los negros, liderados por Jesse Owens, los humillaron, sin pretenderlo, acaparando el grueso de las medallas. Posteriormente, durante la Guerra Fría, el bloque comunista también utilizó las olimpiadas como plataforma ideológica, para sacar músculo frente al bloque occidental.
Se suponía que estas cosas se habían superado en cierta medida, pero a la vista está que no, sobre todo porque tenemos el problema en casa. A la vista está, con la forma de proceder del Fútbol Club Barcelona, que pese a tener una representación supranacional, habiendo seguidores de toda España y parte del extranjero, sus directivos se han empeñado en politizar los encuentros, con absoluto desprecio a los seguidores que no son independentistas, ni siquiera catalanes. Siguiendo la estela de la estelada, otros equipos deportivos catalanes han protagonizado acciones similares, llegando al esperpento de recoger una medalla de plata sin esperar en el podio, a que sonara el himno del ganador de la medalla de oro.
Pero el colmo lo he visto hoy en las noticias. Si bien el deporte, por razones éticas y de respeto, se suele desvincular de las cuestiones políticas, cada vez más están vinculadas a iniciativas solidarias, lo cual es bueno y deseable, pues refuerza el sentido que tienen las competiciones deportivas. De eso iba una competición de balonmano femenino dedicada a la lucha contra el cáncer de mama. Las integrantes del equipo alicantino CD Agustinos, portaban lazos rosas, en solidaridad con las víctimas de este tipo de cáncer. En cambio algunas de las integrantes del equipo catalán Handbol Gavá, optaron por politizar el encuentro portando lazos amarillos, con absoluto desprecio al objeto del encuentro y a todos los presentes.
Para ser justos, y puesto que procuro documentarme buscando en todas las fuentes posibles, diré que a raíz de este incidente, el referido club catalán Handbol Gavá, emitió el pasado día 20, un comunicado oficial rectificando y promoviendo los valores a los que me referí anteriormente, lo cual es de agradecer (Véase el enlace), detalle que podían haber resaltado los medios de comunicación, que dicho sea de paso, también cuentan lo que les parece, y sobre todo, cómo les parece, porque estos van de chivatos apuntadores en plan, mira lo que ha dicho éste, para generar más morbo.
A ver si empiezan a tomar nota clubes como el Barcelona y otros clubes empeñados en ensuciar el deporte con sus proclamas políticas. Que se busque otro terreno de juego. De los medios de comunicación, me ocuparé en otro momento, por enésima vez.




domingo, 20 de octubre de 2019


SELLOS DEL PASADO.

Me he puesto a reorganizar los sellos que coleccionaba antaño, cuando era un crío. Me aburrían las estampitas de futbolistas, así que opté por la filatelia, dicho sea de paso, sin tener idea del asunto. Me animó una tía abuela monja, que ejercía de misionera en Bolivia, y que me enviaba sellos bolivianos franqueados, que tienen más valor.
Con ese aliciente, empecé a guardar los sellos de las cartas que se recibían en casa, y a comprar otros en los mercadillos, y quienes sabían de mi afición, procuraban enviarme algunos cuando viajaban al extranjero. Acumulé una buena cantidad de ellos, tantos que me faltó álbum y acabé guardándolos en cajas. Estos días encontré el álbum, algo desbaratado por el paso del tiempo, y las cajas. He decidido reorganizarlos con más sentido, aunque sigo sin tener pajolera idea sobre filatelia.
Y he aquí que descubro con asombro que tengo una buena andanada de sellos franquistas, lo cual me convierte en ¿franquista? Un sudor frío recorrió mi cuerpo, y tuve el impulso de hacer una pira y quemarlos. O enviar un correo a la ministra Calvo para que entierre los sellos en el cementerio de El Pardo, aprovechando el traslado de la momia rampante.
Pero luego encontré sellos de la antigua Unión Soviética, sellos que me trajo mi padre en una visita que hizo antes de su fragmentación, además de otros que compré en un rastrillo. Lo cual me convierte en ¿comunista?
Tengo incuso sellos de antes de la Primera República, de cuando Alfonso XIII el Africano, y sellos de su real sobrino el polla loca, cazador de elefantes africanos, lo cual me convierte en ¿monárquico?
En uno de mis habituales viajes Francia, me hice con un sobre conmemorativo de los héroes de la resistencia francesa, sellado con la imagen del  Paul Gateaud, un activista de la resistencia, torturado y ejecutado por los nazis el 9 de junio de 1944. Esto me convierte en ¿simpatizante de la resistencia? Pues en este caso va a ser que sí, pero tampoco define mí ideología.
La memoria histórica no creo que consista en mostrar o preservar lo que nos parece más guai, y en eliminar lo que nos parece más incómodo o repugnante. Aunque a mí me gusta más referirme a la historia a secas, libre de complejos y de prejuicios, libre de manipulaciones políticas, la historia contada por historiadores puros.
Así que no, no me voy a deshacer de los sellos franquistas, ni de los comunistas… mucho menos del sello de Paul Gateaud, que pese a ser torturado, no abrió el pico.  Es entretenido esto de la filatelia. Lo mismo sigo con la colección, aunque lo de recibir cartas en casa me temo que no va a ser posible. Maldita tecnología. 




viernes, 18 de octubre de 2019


FASCISTAS Y FASCISTAS.

Y llegaron los que faltaban, los energúmenos de extrema derecha, fascistas para más señas. Era de esperar, pues la basura llama a la basura. Pero de pronto, para los medios de comunicación, los otros dejan de ser extremistas del CDR. Ahora los identifican como anti fascistas, y claro, eso a algunos les suena mejor, a trinar de pajarillos… la lucha de clases, la izquierda combativa, la barrera antifascista, el no pasarán, y esas gilipolleces trasnochadas que manejan algunos que siguen  anclados en el 36. Es como si repentinamente, se pudieran pasar por alto todas las barbaridades que han hecho estos del CDR y la panda de niñatos y niñatas descerebrados, que se suman a las algaradas por mera diversión.
Antifascistas, por los cojones, porque yo no tolero a los fascistas y no me identifico con esa basura. Toda esa chusma extremista que se envuelve en la bandera de la estrella y las barras, son tan fascistas como los de la bandera del pollo. Y conste que me refiero a los extremistas. A mí, que un ciudadano catalán defienda civilizadamente, dentro de la legalidad, su anhelo de independizarse o de cambiarse de apellido, si le molesta apellidarse Pérez, me parece legítimo, así que no me salten a la yugular, que no meto a todos los independentistas en el mismo saco.

A ver si nos damos cuenta de que lo que está sucediendo es, que toda esa chusma sin educación que se ha generado en las últimas décadas, esos pequeños tiranos consentidos por sus puñeteros padres, en ausencia total de valores fundamentales, han crecido y ahora campan a sus anchas haciendo lo que les viene en gana, esto es… dar palizas a los compañeros de estudio más vulnerables con el fin de subir la agresión a las redes, insultar a sus profesores, cometer violaciones en grupo, y ahora, incendiar las calles, tratando de adjudicarse la muerte de algún policía, ya sea bajo la bandera del pollo, o de esa burda copia de la bandera de Cuba. Es esa chusma juvenil, insolente y descastada, pero a la vez asombrosamente dúctil, de la que se valen para sus fines los fascistas supremacistas como Puigdemont y  Torra, burgueses de derechas, qué cosas, que aspiran a ser caudillos de su terruño. Conste también, que no meto a todos los jóvenes en el mismo saco.

Así que, señores de los medios de comunicación, progres varios de pandereta, e indepes ingenuos, no pierdan la perspectiva tomando por fascistas a unos y a los otros no, porque como os descuidéis, os van a hacer la envolvente y os vais a enterar de lo que vale un peine y de lo equivocados que estabais.  

miércoles, 16 de octubre de 2019


A VUELTAS CON EL CICLISMO. LA ALGARADA.

Llegué al muelle del Trocadero y realicé mi parada de rigor, para pasear la mirada por la bahía de Cádiz. La marea baja, aire de componente NE flojo, cielo despejado aunque con algo de calima. Todo estaba en calma, salvo por la algarada que tenían formada las gaviotas, que peleaban por los residuos comestibles que tiraban unos pescadores que limpiaban redes a poca distancia.
Observé la pugna visceral y cruenta entre argénteas y reidoras. Perseguían con saña a la que se hacía con alguna presa, con el ánimo de arrebatársela. Muchas veces, la presa se perdía en el fondo del mar, sin que ninguna de esas voraces aves pudiese aprovecharla, por estar enfrascadas en feroz combate. En cambio las espátulas y arenarias iban a lo suyo, cada cual por su lado, pacíficamente, respetando el espacio vital de las demás, mientras se proveían de los nutrientes que aporta la marisma. Pensé en Cataluña. Las gaviotas son como los independentistas radicales. A poco que les lancen un miserable mendrugo de pan, alzan el vuelo para despedazarse entre ellas, mientras las demás aves comen pacíficamente de lo que mana entre el limo.
De vuelta a casa, recorriendo la orilla oriental del río San Pedro, me sentí afortunado por vivir en un territorio tranquilo, al menos de momento. Quizá por aquí estaríamos más legitimados para liarla parda por ser una de las regiones más deprimidas del país, liarla parda por la falta de trabajo y las cosas de comer, por la miseria de las pensiones y asuntos mollares. Pero será que no estamos tan mal, o no necesitamos más, o estamos aletargados por la calidez del clima.
Lo que no entiendo es que en Cataluña, hasta no hace mucho una de las regiones más prósperas del país, la gente se despedace como gaviotas peleando por un miserable mendrugo de pan ideológico, lanzado al aire en forma de twitter, por unos cuantos iluminados que desde sus cómodos sillones, aspiran ser caudillos de una región convertida en país mediante la usurpación. Al final, si sale mal, que saldrá, los instigadores se irán a lo que llaman el exilio para vivir a cuerpo de rey. Pero la masa boba que secunda la instigación, se quedará en tierra quemada, despellejados vivos, sin pan, y lo que es peor, sin panaderías.


martes, 8 de octubre de 2019


A VUELTAS CON EL CICLISMO. UN SEÑOR DIGNO.

El levantito estaba gracioso cuando llegué al muelle del Trocadero de Puerto Real. Paré mis cinco minutos de rigor para otear la bahía, y después emprendí el regreso a El Puerto con el viento a favor, cuanto menos, no en contra.
Fue por los Toruños cuando me crucé con él, que sí llevaba el viento en contra. Vestía camisa azul, pantalón largo de tela gris, unos zapatos de deporte del montón, y una gorra azul. La bicicleta, una vieja Orbea, al menos tan vieja como él, que rondaba los sesenta. Llevaba una caja de frutas en el trasportín trasero, y otra colocada en el manillar, debidamente amarrada con cabuyería. En la de atrás un voluminoso paquete envuelto con una tela, y delante, otras cosas metidas en bolsas de plástico.
Allá que iba el señor, despacio pero sin pausa, por donde Cristo perdió las chanclas, pedalear cansino, levante en contra, con la mirada de un soldado derrotado, pero con la dignidad de quien ha luchado hasta agotar la munición. Apenas reparó en mí, pues bastante tenía con el esfuerzo de llegar a saber dónde, pero yo no pude evitar fijarme en ese señor digno. Aunque a lo mejor es un hijo de puta y se tiene bien merecido el castigo… porque aquel hombre no pedaleaba por placer, lo tengo claro, pedaleaba porque le ha tocado en suerte, la suerte de los malditos. Nada que ver con la de los payasos de colorines que circulan por esos lares por puro placer, los de las bicis de a dos mil leuros el cuadro, ruedas aparte.
Al llegar a mi casa tres cuartos de hora después, me tomé una rubia fresca y pensé en aquel personaje. Me pregunté por dónde iría, si habría llegado a su destino o seguiría rodeando la bahía de Cádiz por su zona oriental. Me pregunté si tendría la suerte de poder abrir un frigorífico para sacar un tercio de cerveza y, glon, glon, glon, saciar la sed del mediodía después de pedalear por casa Dios. Y es que, aun no teniendo demasiado, nos quejamos de vicio, quizá porque tenemos más de lo que merecemos.

domingo, 29 de septiembre de 2019


UNA MIERDA PINCHADA EN UN PALO.

Pues resulta que uno tiene una edad, y recibe cartas de la siguiente variedad. Remitente Junta de Andalucía. Asunto; programa de Detección Precoz del Cáncer de Colón y Recto. En el interior del sobre; un folleto explicativo, un dispositivo de recogida y almacenamiento, un volante de petición de analítica, y un sobre para introducir todo lo anterior.
Entrando en situación, sin anestesia, la cosa va de lo siguiente. Uno tiene que sentarse en el trono, pero de cara a la cisterna. A continuación hay que apretar conductos como se hace habitualmente, pero con la cosa de atrapar la carga de profundidad al vuelo, o al menos parte de ella, para evitar que entre en contacto con el agua del WC.
Una vez atrapado el mogote convenientemente, con un papel, un orinal o similar, hay echar mano del dispositivo de recogida, un bastoncillo que viene enroscado en un pequeño recipiente que contiene un líquido. Básicamente, es como si se realizara la geofísica de un área geográfica, de esas en las que tomé parte cuando trabajaba en obras marítimas. Esto es, hay que realizar con el bastoncillo, seis catas o perforaciones en la ciénaga. Tiene que ser en distintas zonas y con distintos ángulos, pero sin rebañar, que no se trata de lomo en manteca.
Una vez obtenida la muestra, hay que introducir de nuevo el bastoncillo en el recipiente que contiene el líquido, enroscarlo convenientemente para evitar fugas embarazosas, y agitar el gazpacho. Finalizado el proceso, se mete todo en el sobre que incluyen para tal efecto, se va al ambulatorio que corresponda, y se entrega la mierda pinchada en un palo, expresión que por primera vez en mi vida, adquiere su verdadero sentido.
Y es que como decía al principio, las cartas que se reciben a mi edad, o son multas de tráfico, o puyazos de Hacienda, denegación de prestaciones, o solicitudes como ésta, que como las anteriores, son mierdas pinchadas en un palo. Dónde quedaron lar cartas de amor…



jueves, 26 de septiembre de 2019


NO ES PAÍS PARA TONTOS.

Con esto del cambio climático, el ecologismo compulsivo y la problemática de las crisis humanitarias, a una serie de ricachones que no asimilan su responsabilidad en esos problemas, les ha dado por limpiar sus conciencias, erigiéndose en adalides de la causa. Por ejemplo Richard Gere.
Casado con una tal Alejandra Silva, a Gere le dio por el Tíbet, que prefiere, quede anclada en la Edad Media. Y ahora, de la mano de su flamante esposa, le ha dado por las crisis humanitarias, subiendo recientemente a bordo de Open Arms, para ponernos verdes a los españoles por insolidarios. Debe ser que él, con una fortuna que supera los 700 millones de dólares, y su mujer, hija de un constructor, ex esposa de un magnate de la minería, y directora de una empresa de aviación privada, no deben tener ninguna responsabilidad en los desequilibrios sociales y ambientales del planeta.
Pero me voy a centrar en unos paisanos de una conocida familia, de estas que se las dan de progresistas filocomunistas, a pesar de que están montados en el dólar americano y guardan el money en paraísos fiscales. Los Bardem. Me voy a referir al de “No es país para viejos” y a su hermanito. De la mano de Greenpeace, una organización que no es sospechosa, qué va, de prestare a determinados intereses económicos, se han centrado en salvar la Antártida, cual Jaques Custeau, con gorrito de lana incluido.
Esto es, llega el representante, el manager o como cojones se llame el que busca curro a los de la beautiful people  y le dice a los Bardem; oyes, que he hablado con los de Greenpeace y os quieren para dar proyección mediática a su campaña o sea, en la Antártida, aunque tengáis de científicos lo que Torrente de educado.
Os van a llevar a ver pingüinos, a montar en submarino y a navegar entre icebergs, para que le contéis al mundo que deben dejar de destruir el planeta, y que sólo unos cuantos privilegiados como vosotros, pueden pasearse con barcos y submarinos por esos santuarios. Que vosotros y los de Greenpeace podéis porque meáis agua bendita. Y encima os pagan, cojones.
Da igual que vuestro estilo de vida, entre mansiones, vuelos en avión privado, yates y desperdicios derivados, afecte como lo que más, a este puto planeta azul. Da igual que veraneéis en Vila Vita Parc de Armaçao de Pera, con playa privada y campos de golf que dejan sin resuello hídrico a los acuíferos de la zona. Este no es país para viejos, ni para tontos, este es país para listillos como vosotros. Os dais unos golpes de pecho por la ecología a gastos pagados, purgáis vuestros pecados sin confesarlos, y quedáis como Dios ante los imbéciles. Así que firmad el contrato, que os he buscado un dos por uno, por eso de enchufar a Carlitos, y si Ernest Shackleton se revuelve en su tumba, que se joda.


   

viernes, 20 de septiembre de 2019



NO SON TIEMPOS PARA HÉROES.

"No son tiempos para héroes. En el mundo occidental no hay héroes"  Arturo Pérez-Reverte.
Sin embargo, los medios de comunicación sacan a uno todos los días, como si fueran churros... uno que marca un gol, otro que encesta una canasta, uno que hace la maniobra de Heimlich a un atorado, otro que le da de comer a un perrito hambriento desde el balcón de abajo...
Los actos heroicos se han devaluado, quizá por lo que dice Pérez-Reverte, porque en el mundo occidental ya no hay héroes en el sentido más clásico, de esos que salvan una vida con absoluto desprecio de la suya propia. Como no los hay, tenemos que inventarlos.
Aunque quizá sea exagerada esa apreciación y todavía haya héroes. Lo que no hay es mesura para catalogar los actos heroicos adecuadamente. Porque considerar un acto de heroísmo el hecho de hacer la maniobra de Heimlich a un engollipado, me parece una exageración,  maniobra que el que más y el que menos, se la ha realizado alguna vez a algún amigo o un familiar, sin montar por ello un espectáculo mediático en plan… oh sí, lo trinqué por detrás, presioné el puño con el pulgar sobre su abdomen y logré que expulsara el trozo de chorizo de Ronda, con grave riesgo para mi integridad física y psíquica. Y después lo sacan en el telediario de las tres.
Es como equiparar el hecho de ganar un partido de fútbol, con la acción de un rescatador que se tira a un mar embravecido, para salvar a un marino atrapado en un barco que se está hundiendo. Martínez, que no podemos subiros, que el winche se ha atascado, aguanta lo que puedas, la Virgen del Carmen, cagüendios y demás…
Así que, héroes en occidente, haberlos los hay, lo que pasa es que no sabemos reconocerlos, y convertimos en héroe al primero que dobla una esquina y devuelve una perra gorda a su propietario. Porque resulta que se han perdido tantos valores, que ya no sabemos diferenciar entre lo que es un acto heroico, y un deber cívico o profesional.  

jueves, 19 de septiembre de 2019


A VUELTAS CON EL CICLISMO. EL PEZ PAYASO.

Llevaba por delante a uno de estos ciclistas que van disfrazados de pez payaso, de los que no les falta un detalle y llevan unas bicis del copón, con pedales automáticos, y esas horquillas, mono horquillas, o como cojones se llamen ese tipo de sujeciones de la rueda delantera, con una sola pata, que se están poniendo de moda.
Lo tenía a unos 20 metros por delante, y más o menos llevábamos la misma velocidad, solo que yo iba por el carril bici, y él por la carretera, concretamente por la Avenida de Valdelagrana dirección Puerto Real. Iba jugándose el pellejo en cada rotonda, y ralentizando el tráfico rodado, porque estaba en su derecho, y además era idiota. Al llegar al puente sobre el Río San Pedro, me interné por las pistas del parque natural de la Algaida, pero el pez payaso, prosiguió por la autovía, antigua N-IV, dirección Puerto Real. Llevábamos trayectorias más o menos paralelas, pero las condiciones eran diferentes.
El pez payaso optó por jugarse las escamas en la carretera, aspirando monóxido de carbono por un tubo. Estaba en su derecho. Esto es, que le respeten el metro y medio y el ritmo que lleve, aunque ralentice la logística del transporte nacional. Si el repartidor de Amazon tiene prisa, que recupere la media en otro tramo. Eso sí, que el pedido que hizo el pez payaso, consistente en un foco de 3000 lúmenes, llegue a tiempo, pues como no sea así, reclamará a Amazon la tardanza y se va a cagar la perra.
El pez payaso estaba en su derecho de dejar su miserable vida en manos del grado de responsabilidad que tengan los demás, asumiendo el riesgo de que un camionero cabrón se lo lleve enganchado en el espejo retrovisor, hasta la terminal de la Maersk en Algeciras. El pez payaso, insisto, era idiota.
Aunque a lo mejor el idiota fui yo, pues las condiciones en las que circulaba, eran distintas. Opté por respirar aromas de marisma y pinares, circulando por pistas de tierra recién acondicionadas para su disfrute. Apenas nadie por esos senderos. Un espectáculo ver la fauna avícola de la zona y la quietud de las aguas en el reparo de marea. Brisa fresca del suroeste, y el tráfico rodado, reducido a un rumor. También circulan peces payaso por estos senderos, de estos que van en pelotón y se creen que están participando en una vuelta ciclista, sin respetar el metro y medio respecto a quienes caminan por los senderos. Se corre el riesgo de colisionar con uno de estos gilipollas, pero siempre será más leve que ser arrastrado por un tráiler hasta Pamplona. Debo ser idiota.


miércoles, 18 de septiembre de 2019


EL TROPEZÓN DE LA REINA.

Descendió la reina de su carroza real, de su coche blindado, o como se diga ahora, y enseguida se entregó al populacho pro monárquico que se desparramaba en halagos para su majestad, qué guapa eres, viva la reina, morimos por ti y esas cosas.
Su realeza estaba tan centrada en corresponder a sus lacayos, que no reparó en un traicionero bordillo, probablemente republicano, que pudo haberla llevado a la tesitura de romperse los piños reales, lo que hubiera sido un real escándalo.
La reina no podía tolerar semejante descuido por parte de sus escoltas. Vale que tuviera que estar pendiente de dónde pisaba cuando era plebeya, pero ahora es la reina, cagüendios, y no puede centrarse en asuntos banales. Así que pilló por banda a un escolta despistado al que llamaremos Manolo y le dijo en su real tono; “No me has avisado del escalón, casi me mato”
Y es que los escoltas de hoy solo piensan en tocarse los güevos, en particular, el tal Manolo. Manolo creía que con estar preparado para recibir un balazo o una puñalá trapera para proteger a la reina, bastaba, pero qué cojones. Manolo tendría que haber advertido también la amenazadora presencia del bordillo republicano, o quizá anarquista, y haberse tirado en plancha para procurar amortiguar el cebollazo real de su majestad la reina. ¿En qué pensabas Manolo?
Lo que no captaron las imágenes, fue lo que pasó después, ya de vuelta en la Zarzuela. El escolta Manolo, abochornado, invadido por la vergüenza, tiró de honor para remediar el asunto en plan bushido. Sisó  de la cocina real un cuchillo de trinchar pollos reales, se arrodilló, y se desentrañó, o como decimos por el sur, se metió un tajaso en la tripa, según el ritual del seppuku o harakiri. Le faltó que le cortaran la cabeza, pero no había nadie que se prestara a ello, aunque antes de diñarla, lanzó un solemne viasspaña y viva la reina, que te cagas.
A la reina no le hizo real gracia que el tal Manolo desparramara sus plebeyas tripas en la sala de visitas, qué ordinariez,  así que bronqueó al cocinero por el descuide del cuchillo, y a los limpiadores reales, por no haber estado prestos a recoger la casquería del escolta, a tiempo de evitar que se manchara la alfombra de la Real Fábrica de Tapices. Manda cojones reales el asunto.    


martes, 17 de septiembre de 2019


LA VISIBILIDAD DE LAS MUJERES EN LA MÚSICA.

Ya sabemos que la radio y la televisión pública suelen estar supeditadas al gobierno de turno, pero me da la impresión de que nunca lo ha estado tanto como con el gobierno de Pedro Sánchez. Entre semana, suelo escuchar Onda Cero, menos cuando sale a la palestra la tal Otero, que en los últimos tiempos está de un agresivo que te rilas con todo animal al que le cuelguen pelotas. Pero los fines de semana no me queda otra que sintonizar RN5 o RN1. A los pijoprogres de RN3, con sus musicales indie y sus frikadas, no los soporto, y el resto de las emisoras están radiando los puñeteros partidos de la liga y demás, a un país que ve y escucha mucho deporte, pero que se mueve menos que un soldado de la Guardia de Gales en la garita del Palacio de Buckinham.

RN5 siempre me ha gustado porque solía tratar temática diversa y tenía espacios entretenidos como el de Nieves Concostrina y su “Polvo eres”, o el de José Ignacio Pardo de Santayana y su espacio “Animales y Medioambiente” o ese otro espacio llamado “Hablando en plata” que nos orientaba sobre el buen hablar y escribir. Pero desde que está al mando el gobierno feminista de Pedro Sánchez, solo se habla de feminismo, de violencia de género, de las ONG,s, o del colectivo LGBTI. Me parece muy bien que se traten esos temas, que se hagan visibles, pero ostras, que hay vida más allá.
El caso es que los de RN5 estaban entrevistando a una gachí. La cosa iba de música, y como ahora en la radio pública lo fuerzan todo para que se note que es un gobierno feminista, llevaron el tema a ese terreno. La gachí formaba parte de un grupo femenino de música indie, o música independiente, un estilo de música generalmente infumable, y estaban anunciando un concierto cuyo objetivo era el de “dar visibilidad a las mujeres en el mundo de la música”…

Yo estaba sacudiendo la bolsita del té, y al escuchar semejante bobada, se me cayó encima de las partes nobles, pegando el respingo consiguiente. O sea, un grupo musical que no conoce ni la madre que lo parió, pretende dar visibilidad a las mujeres en el mundo de la música…
Debe ser que a lo largo de la historia reciente, las mujeres no han pintado nada en la escena musical. Debe ser que Edith Piaf, Etta James, Ella FitzGerald, Nina Simone, Tina Turner, Billie Holiday, Sade, María Calas, Monserrat Caballé, Sondra Radvanovsky, Stevie Nicks, Astrud Gilberto, Dionne Warwick, Diana Krall, Nora Jones, Patricia Barber, y un largo etcétera, tan largo que me faltarían folios, son mujeres que han pasado desapercibidas en el mundo de la música, no han tenido suficiente visibilidad ni reconocimiento. Y claro, tienen que entrar en escena estas pijoindies para remediarlo…  Hay que joderse.  

lunes, 16 de septiembre de 2019


ACCIONES ORDINARIAS

Las acciones ordinarias son aquellas que, llevadas bien a cabo, nos ayudan a afrontar las situaciones extraordinarias. Esto es, limpiar los bosques en invierno para evitar los incendios en verano, o limpiar los cauces en verano, para evitar las riadas en invierno. Pero los políticos están a lo suyo, y la gente los sigue votando.
Y ahora una recomendación de Perogrullo. Si llueve torrencialmente, no entren en los túneles, sobre todo si son subterráneos y sois incapaces de abandonar un vehículo sumergido a 2 metros de profundidad. Tampoco crucen tramos de carretera sobrepasados por las corrientes de agua. Lo más peligroso de las riadas para el ser humano, es su propia estupidez, sobre todo cuando se advierten los peligros pero hacen caso omiso.





ENTREVISTA A UN AFECTADO DE LAS INUNDACIONES.

Relato ficticio basado en la absurda pregunta, real, que le hizo un reportero, a un afectado por las inundaciones en el levante español.

Reportero – Nos encontramos en la calle Torrentera de la muerte, por qué será, junto a un vecino afectado por la avalancha de agua producida de manera súbita, cuando el río Melollevotó dijo aquí estoy de nuevo. Relátenos, paisano, lo vivido por ustedes durante esta noche terrible.

Afectado – Pos mire usté. Aquí puede ver la raya que indica hasta dónde llegó el agua, a metro y medio sobre nuestras cabezas. A la suegra tuvimos que subirla a la segunda planta en modo pánico, y aun así teníamos nuestras dudas. Se produjo una explosión por un cortocircuito, el wáter cobró vida vomitando mierda por un tubo, la nevera comenzó su singladura camino del Mar Menor, el perro se encaramó en la lámpara de araña aullando como un poseso… Oscuridad absoluta alternando con el centellear de los rayos, y un ruido atronador. Un espanto.

Periodista - ¿Pasaron ustedes miedo?

Silencio prolongado. El afectado mira al periodista con cara de no sé si meterte un mascazo por vacilarme, o a lo mejor resulta que eres tonto. Por fin responde con cierta sorna.
- Pos mire usté, ante el panorama, justo cuando a mi suegro se lo llevaba el torrente, con Nissan Patrol incluido, saqué el puro de la victoria y me lo fumé en el tejado de la casa, trincado a la antena parabólica. Y es que me sobran cojones para hacer surf en el río Melollevotó… Serás gilipollas, reportero Tribulete, que en todas partes te metes.

Me pregunto, ya al margen de esta historia ficticia con trazas de realidad, de dónde sacan a estos “profesionales” de la comunicación.  Cómo es posible que después de estudiar cinco años de carrera, planteen preguntas tan inteligentes como la de ¿pasó usted miedo? cuando el entrevistado estuvo en un tris de espicharlas en una riada.
Eso sí, colocarse unas botas de agua y situarse a unos metros de un cauce embravecido en mitad de un chaparrón, para dárselas de reporteros intrépidos mientras entorpecen las labores de rescate, lo hacen de puta madre. Lo hacen tan bien, que los de emergencias han tenido que llamarles la atención para que eviten hacer el imbécil en vivo y en directo.


PAGANDO EL PATO DEL PATAZO.

Cuando Pedro Solbes, militante del PSOE, era Ministro de Economía, las reservas de oro del Estado superaban las 400 toneladas. Corría el año 2007, y como la economía española iba de culo, como suele suceder cuando gobiernan los socialistas, Solbes, decidió vender unas 134 toneladas del metal precioso – poco menos de la tercera parte del total de la reserva -  porque consideró que ya no era rentable. Los dos millones y pico de euros obtenidos, los destinó a tapar algunos agujeros de la economía española, pero esos agujeros, lejos de taparse, se convertirían en vías de agua de cojón de mico. Esto es, aú-aú-aú, abandono de buque, los niños, las niñas y Zapatero primero, y los españoles a la zozobra.
A día de hoy, China y Rusia están acaparando oro como posesos, porque resulta, que tal como está el panorama, es el único activo seguro para invertir. En cuanto al oro que vendió Solbes, actualmente se habría revalorizado un 131%, y España, en vez de tener una reserva de 282 toneladas, tendría unas 416 toneladas del preciado metal.
Mira que han pasado años, unos 12, pero todavía estamos pagando el pato del patazo de Solbes, aunque si no son estos, son los otros. Seguid votando malditos bastardos.  


EL SENTIDO COMÚN DE UN LABRIEGO.

“Y llegó la rambla con los papeles en la mano y arrasó con todo”
Fue más o menos lo que dijo un labriego murciano, en alusión a los destrozos provocados por la avalancha de agua que discurrió por una rambla “con los papeles en la mano”. Esto es, la rambla, invadida por casas construidas en su lecho, por cultivos, por obras de fábrica de poco calibre como para permitir el paso del torrente en casos excepcionales, por vehículos estacionados en su cauce por lo general seco, dijo en un momento dado, aquí estoy okupas, estas son mis tierras y aquí están mis escrituras, y lo que esté en mi propiedad me lo llevo todo, sin compasión.
Porque las ramblas, las torrenteras en apariencia inertes de la vertiente mediterránea, solo se secan durante las vacaciones, a veces más largas de lo recomendable. Pero tarde o temprano, cada vez con más frecuencia, reclamarán su espacio, como hace la mar, y no habrá construcción, tierras de labor, mota, dique o vehículo que lo resista.
Recuerden… con los papeles en la mano.



lunes, 9 de septiembre de 2019


MOCHILAS

- Número 6, soy número 1. Te paso la mochila del trabajo de número 2, que el pobre está desbordado. Pero no le digas que te la he pasado para que no se sienta culpable por que le hagas su trabajo.
- OK.
- Nº 6, soy nº 1, que nº 3 tiene la mochila de la depresión a reventar. Como te veo contento y capaz, te la paso para que le ayudes. Pero no le digas nada al resto no sea que se depriman también.
-Ok.
-Nº 6, soy nº 1.  Que nº 4 se ha quedado sin el agua que da la vida en la cantimplora. Como veo que has podido ahorrar de la tuya, pásamela, que se la paso, a ver si se recupera. Lo de pasársela yo, es por eso de que siga manteniendo la confianza en el líder, y por tanto, la cohesión del grupo, así que mantén la discreción.
-Ok.
-Nº 6, soy nº1. Que número 4 tiene la mochila del divorcio que se le sale por las costuras y tiene que largar. Aguántale el rollo para que se desahogue, pero no digas nada al resto, que bastante tienen con cargar con la mochila de sus problemas, y yo con cargar con la mochila del liderazgo.
- OK.
- Nº 6. Somos del 2 al 5. Que nº 1 está agotado de tanto cargar con la mochila del liderazgo. A ver si hacemos algo entre todos por él, pobrecito, que se te ve muy relajado ahí detrás. ¿Se te ocurre algo? Pero ya sabes, que sea una ocurrencia colectiva, cosa del grupo, para que se sienta reconfortado por todos. Porque claro, nosotros estamos agotados, pero tú no dices esta boca es mía, así que debes estar divino de la muerte… Bueno, un poco cascarrabias sí que eres, no sabemos de qué te quejas, con la de problemas que tenemos los demás… Pero qué haces nº6, ¿Es eso un lanzallamas? ¡¡Número seis!! ¡¡Qué haces!! ¡¡Nooooooooo!!
¡¡Fhssssssssssssssss!!
-OK.