viernes, 10 de abril de 2026

LA MAR

Quedan pocos lugares con esencia. El turismo masivo ha convertido los rincones más recónditos en parques temáticos. He perdido el interés por viajar: los sitios que conocí hace cuarenta años ya no son ni la sombra de lo que fueron; aquellos refugios donde uno podía pasar inadvertido.

Solo nos queda la mar, el último bastión indómito, sobre todo cuando se emputece. Si alguna vez me arrastra y no me devuelve —como ya intentó otras veces—, que no me busquen. No hay mejor lugar para quien siempre ha vivido de cara a ella, de ella y para ella. La mar.



miércoles, 8 de abril de 2026

SUNNY SONY

 Sí, era una mañana soleada y ella tenía una Sony mirrorless que montaba un teleobjetivo Sony G etiqueta negra 200-600 mm. La tenía más grande que yo… la óptica.

Como la joven, el viejo que suscribe andaba a la caza de surfistas con su vieja Canon 80D montando un viejo teleobjetivo 100-400 mm f4.5-5.6L de la marca homónima, comprado de ocasión, con sus achaques, como el propio fotógrafo. Me afloró una sana envidia por el equipo y por la juventud de la chica, la combinación que me hubiera gustado disfrutar en tiempos pretéritos.

Pero había algo que compartíamos ambos; esa sonrisilla que nos aflora a quienes disfrutamos de la fotografía hasta el punto que olvidamos la hora de comer.

Me hubiera gustado echar un ojo por el visor de la Sony y comprobar cuanto no alcanza mi óptica y si se aprecia con más definición la sonrisilla que también aflora entre los integrantes de la comunidad surfer cuando cabalgan las olas. Pero no me gusta incordiar y soy muy respetuoso con el tiempo de los demás. Incluso me sentí culpable al robarle el alma con mi vieja Canon para compartirla por aquí, debo confesar, sin su autorización.

Aprovecho para decir, que si alguien se siente agraviado por verse expuesto en este canal sin autorización expresa, retiraré las imágenes, aunque siempre procuro realzar las virtudes de las personas, nunca sus defectos.

Me fui de allí sin conocer a la fotógrafa, con pintas de profesional, y sospecho que lo era por la chupa de RedBull con la que se abrigaba, por el equipo que tenía y por la soltura al manejarlo. Me daba que no estaba por casualidad sobre la zapata del fuerte de la Cortadura, que cumplía con un propósito más allá de la afición.

Pero me fui con su imagen. Generalmente, el que lleva la cámara no sale en la foto, al menos ese es mi sino. Supongo que a ella le pasará algo parecido, pero al menos en esta ocasión hubo una excepción. Espero que le resulte grata si se ve. Te llames como te llames, un saludo del viejo de la Canon que andaba por allí, discreto pero expectante, sin perder detalle. Feliz sunny Sony amiga.

Tomada en Cádiz 9 diciembre de 2025.



viernes, 3 de abril de 2026

SOBRE LA PERVIVENCIA DE LA AMISTAD

Repasando mis diarios de tiempos pretéritos, reparo en que el tal Jules Renard tenía algo de razón cuando dijo que no hay amigos, solo momentos de amistad. El tamiz del paso del tiempo es muy exigente. Lo que en los diarios de hace años parecía un vínculo inquebrantable, a menudo se revela hoy como una sintonía específica para una etapa concreta.

miércoles, 1 de abril de 2026

EL ¨no¨ A LA GUERRA DE SÁNCHEZ.

Para cualquier persona con sentido común, esta guerra es un despropósito y lo razonable es posicionarse en contra, para mí está fuera de discusión. Pero no voy por ahí. A lo que voy es a la capacidad de manipular a las masas, a la par que mentir, que tiene el presidente de marras.

Ha proclamado a los cuatro vientos la prohibición del uso de las bases y del espacio aéreo español para aviones militares estadounidenses cuyas operaciones estén vinculadas al conflicto armado contra Irán. Ante esa decisión, los entusiastas del gobernante lo vitorean, lo ensalzan con orgullo como una muestra de valentía y pundonor, creyendo que el asunto de la no intervención ya está resuelto.

Hoy 1 de abril de 2026, en un noticiario matinal, una periodista de un medio de comunicación destacada en Rota, hablaba en su crónica sobre la llegada del Falcon a la base homónima con el presidente y su parentela a bordo. La reportera estaba ubicada en el puerto comercial de Rota y tras ella se veía el espigón de la base naval que protege el Muelle 1, Pier one para los americanos, que es donde atracan los destructores de la clase Arleigh Burke que constituyen el escudo antimisiles.

Las imágenes mostraban la presencia de tres de estos destructores, uno de ellos en fase de mantenimiento integral, y de dos fragatas españolas, que suelen atracarse al final de este muelle. Para quienes conocemos el percal de primera mano, al ver las imágenes que mostraron, no se nos escapa un detalle, una bandera roja izada en el control de acceso restringido a ese muelle y otra izada en uno de esos destructores. Se trata de la bandera “BRAVO” que en ese entorno indica que se están manipulando armas o explosivos, o lo que es igual, municionando el buque, la prueba física y objetiva de que en nuestro territorio hay actividad relacionada con el conflicto bélico mientras se predica neutralidad.

De los cinco destructores con base en Rota, a día de hoy faltan dos, que semanas atrás también fueron municionados ¿Dónde están y para qué? Si se municionan en el muelle de marras ¿Dónde se almacena el material? Una pista, en las “casitas” de los Teletubbies que cualquier paisano puede ver desde la carretera A-491.

Además de las imágenes facilitadas durante la emisión, la reportera dijo que, tras aterrizar el Falcón, utilizó la misma pista (no hay otra) un avión estadounidense “de carga de mediano porte”. Bien podría ser un C-17, no porque sea de mediano porte, sino porque a cierta distancia dudo que la reportera sepa diferenciar entre un C17 y una lavadora con alas. Qué transportaba, de dónde procedía y hacia dónde se dirigirá no es algo que conozca o quiera conocer el presidente que hoy vacaciona como un marqués en el Coto de Doñana.

Así que el “no a la guerra” de Sánchez es hasta donde le dejan, por tanto, no es tan valiente como lo pintan. Es más, a Sánchez le importa un ardite la guerra, más allá de lo bien que le viene para distraer la atención de las masas que, por el entusiasmo propio de la identidad de grupo, no son capaces de mirar más allá de las banderas rojas que les pasean por delante de sus narices sin que sepan lo que indican. Si la guerra terminase pronto será un alivio para todos, pero dudo que lo sea para el impostor que nos gobierna, uno de los tantos que han gobernado este país, dicho sea de paso.

En cualquier caso, con la mera observación y algunos conocimientos, podemos sacar conclusiones, pudiendo liberarnos de informaciones sesgadas, o simplemente imprecisas de comunicadores que carecen de conocimientos específicos sobre determinadas materias, y en ocasiones, de las propias materias del periodismo más elemental.