domingo, 29 de septiembre de 2019


UNA MIERDA PINCHADA EN UN PALO.

Pues resulta que uno tiene una edad, y recibe cartas de la siguiente variedad. Remitente Junta de Andalucía. Asunto; programa de Detección Precoz del Cáncer de Colón y Recto. En el interior del sobre; un folleto explicativo, un dispositivo de recogida y almacenamiento, un volante de petición de analítica, y un sobre para introducir todo lo anterior.
Entrando en situación, sin anestesia, la cosa va de lo siguiente. Uno tiene que sentarse en el trono, pero de cara a la cisterna. A continuación hay que apretar conductos como se hace habitualmente, pero con la cosa de atrapar la carga de profundidad al vuelo, o al menos parte de ella, para evitar que entre en contacto con el agua del WC.
Una vez atrapado el mogote convenientemente, con un papel, un orinal o similar, hay echar mano del dispositivo de recogida, un bastoncillo que viene enroscado en un pequeño recipiente que contiene un líquido. Básicamente, es como si se realizara la geofísica de un área geográfica, de esas en las que tomé parte cuando trabajaba en obras marítimas. Esto es, hay que realizar con el bastoncillo, seis catas o perforaciones en la ciénaga. Tiene que ser en distintas zonas y con distintos ángulos, pero sin rebañar, que no se trata de lomo en manteca.
Una vez obtenida la muestra, hay que introducir de nuevo el bastoncillo en el recipiente que contiene el líquido, enroscarlo convenientemente para evitar fugas embarazosas, y agitar el gazpacho. Finalizado el proceso, se mete todo en el sobre que incluyen para tal efecto, se va al ambulatorio que corresponda, y se entrega la mierda pinchada en un palo, expresión que por primera vez en mi vida, adquiere su verdadero sentido.
Y es que como decía al principio, las cartas que se reciben a mi edad, o son multas de tráfico, o puyazos de Hacienda, denegación de prestaciones, o solicitudes como ésta, que como las anteriores, son mierdas pinchadas en un palo. Dónde quedaron lar cartas de amor…



jueves, 26 de septiembre de 2019


NO ES PAÍS PARA TONTOS.

Con esto del cambio climático, el ecologismo compulsivo y la problemática de las crisis humanitarias, a una serie de ricachones que no asimilan su responsabilidad en esos problemas, les ha dado por limpiar sus conciencias, erigiéndose en adalides de la causa. Por ejemplo Richard Gere.
Casado con una tal Alejandra Silva, a Gere le dio por el Tíbet, que prefiere, quede anclada en la Edad Media. Y ahora, de la mano de su flamante esposa, le ha dado por las crisis humanitarias, subiendo recientemente a bordo de Open Arms, para ponernos verdes a los españoles por insolidarios. Debe ser que él, con una fortuna que supera los 700 millones de dólares, y su mujer, hija de un constructor, ex esposa de un magnate de la minería, y directora de una empresa de aviación privada, no deben tener ninguna responsabilidad en los desequilibrios sociales y ambientales del planeta.
Pero me voy a centrar en unos paisanos de una conocida familia, de estas que se las dan de progresistas filocomunistas, a pesar de que están montados en el dólar americano y guardan el money en paraísos fiscales. Los Bardem. Me voy a referir al de “No es país para viejos” y a su hermanito. De la mano de Greenpeace, una organización que no es sospechosa, qué va, de prestare a determinados intereses económicos, se han centrado en salvar la Antártida, cual Jaques Custeau, con gorrito de lana incluido.
Esto es, llega el representante, el manager o como cojones se llame el que busca curro a los de la beautiful people  y le dice a los Bardem; oyes, que he hablado con los de Greenpeace y os quieren para dar proyección mediática a su campaña o sea, en la Antártida, aunque tengáis de científicos lo que Torrente de educado.
Os van a llevar a ver pingüinos, a montar en submarino y a navegar entre icebergs, para que le contéis al mundo que deben dejar de destruir el planeta, y que sólo unos cuantos privilegiados como vosotros, pueden pasearse con barcos y submarinos por esos santuarios. Que vosotros y los de Greenpeace podéis porque meáis agua bendita. Y encima os pagan, cojones.
Da igual que vuestro estilo de vida, entre mansiones, vuelos en avión privado, yates y desperdicios derivados, afecte como lo que más, a este puto planeta azul. Da igual que veraneéis en Vila Vita Parc de Armaçao de Pera, con playa privada y campos de golf que dejan sin resuello hídrico a los acuíferos de la zona. Este no es país para viejos, ni para tontos, este es país para listillos como vosotros. Os dais unos golpes de pecho por la ecología a gastos pagados, purgáis vuestros pecados sin confesarlos, y quedáis como Dios ante los imbéciles. Así que firmad el contrato, que os he buscado un dos por uno, por eso de enchufar a Carlitos, y si Ernest Shackleton se revuelve en su tumba, que se joda.


   

viernes, 20 de septiembre de 2019



NO SON TIEMPOS PARA HÉROES.

"No son tiempos para héroes. En el mundo occidental no hay héroes"  Arturo Pérez-Reverte.
Sin embargo, los medios de comunicación sacan a uno todos los días, como si fueran churros... uno que marca un gol, otro que encesta una canasta, uno que hace la maniobra de Heimlich a un atorado, otro que le da de comer a un perrito hambriento desde el balcón de abajo...
Los actos heroicos se han devaluado, quizá por lo que dice Pérez-Reverte, porque en el mundo occidental ya no hay héroes en el sentido más clásico, de esos que salvan una vida con absoluto desprecio de la suya propia. Como no los hay, tenemos que inventarlos.
Aunque quizá sea exagerada esa apreciación y todavía haya héroes. Lo que no hay es mesura para catalogar los actos heroicos adecuadamente. Porque considerar un acto de heroísmo el hecho de hacer la maniobra de Heimlich a un engollipado, me parece una exageración,  maniobra que el que más y el que menos, se la ha realizado alguna vez a algún amigo o un familiar, sin montar por ello un espectáculo mediático en plan… oh sí, lo trinqué por detrás, presioné el puño con el pulgar sobre su abdomen y logré que expulsara el trozo de chorizo de Ronda, con grave riesgo para mi integridad física y psíquica. Y después lo sacan en el telediario de las tres.
Es como equiparar el hecho de ganar un partido de fútbol, con la acción de un rescatador que se tira a un mar embravecido, para salvar a un marino atrapado en un barco que se está hundiendo. Martínez, que no podemos subiros, que el winche se ha atascado, aguanta lo que puedas, la Virgen del Carmen, cagüendios y demás…
Así que, héroes en occidente, haberlos los hay, lo que pasa es que no sabemos reconocerlos, y convertimos en héroe al primero que dobla una esquina y devuelve una perra gorda a su propietario. Porque resulta que se han perdido tantos valores, que ya no sabemos diferenciar entre lo que es un acto heroico, y un deber cívico o profesional.  

jueves, 19 de septiembre de 2019


A VUELTAS CON EL CICLISMO. EL PEZ PAYASO.

Llevaba por delante a uno de estos ciclistas que van disfrazados de pez payaso, de los que no les falta un detalle y llevan unas bicis del copón, con pedales automáticos, y esas horquillas, mono horquillas, o como cojones se llamen ese tipo de sujeciones de la rueda delantera, con una sola pata, que se están poniendo de moda.
Lo tenía a unos 20 metros por delante, y más o menos llevábamos la misma velocidad, solo que yo iba por el carril bici, y él por la carretera, concretamente por la Avenida de Valdelagrana dirección Puerto Real. Iba jugándose el pellejo en cada rotonda, y ralentizando el tráfico rodado, porque estaba en su derecho, y además era idiota. Al llegar al puente sobre el Río San Pedro, me interné por las pistas del parque natural de la Algaida, pero el pez payaso, prosiguió por la autovía, antigua N-IV, dirección Puerto Real. Llevábamos trayectorias más o menos paralelas, pero las condiciones eran diferentes.
El pez payaso optó por jugarse las escamas en la carretera, aspirando monóxido de carbono por un tubo. Estaba en su derecho. Esto es, que le respeten el metro y medio y el ritmo que lleve, aunque ralentice la logística del transporte nacional. Si el repartidor de Amazon tiene prisa, que recupere la media en otro tramo. Eso sí, que el pedido que hizo el pez payaso, consistente en un foco de 3000 lúmenes, llegue a tiempo, pues como no sea así, reclamará a Amazon la tardanza y se va a cagar la perra.
El pez payaso estaba en su derecho de dejar su miserable vida en manos del grado de responsabilidad que tengan los demás, asumiendo el riesgo de que un camionero cabrón se lo lleve enganchado en el espejo retrovisor, hasta la terminal de la Maersk en Algeciras. El pez payaso, insisto, era idiota.
Aunque a lo mejor el idiota fui yo, pues las condiciones en las que circulaba, eran distintas. Opté por respirar aromas de marisma y pinares, circulando por pistas de tierra recién acondicionadas para su disfrute. Apenas nadie por esos senderos. Un espectáculo ver la fauna avícola de la zona y la quietud de las aguas en el reparo de marea. Brisa fresca del suroeste, y el tráfico rodado, reducido a un rumor. También circulan peces payaso por estos senderos, de estos que van en pelotón y se creen que están participando en una vuelta ciclista, sin respetar el metro y medio respecto a quienes caminan por los senderos. Se corre el riesgo de colisionar con uno de estos gilipollas, pero siempre será más leve que ser arrastrado por un tráiler hasta Pamplona. Debo ser idiota.


miércoles, 18 de septiembre de 2019


EL TROPEZÓN DE LA REINA.

Descendió la reina de su carroza real, de su coche blindado, o como se diga ahora, y enseguida se entregó al populacho pro monárquico que se desparramaba en halagos para su majestad, qué guapa eres, viva la reina, morimos por ti y esas cosas.
Su realeza estaba tan centrada en corresponder a sus lacayos, que no reparó en un traicionero bordillo, probablemente republicano, que pudo haberla llevado a la tesitura de romperse los piños reales, lo que hubiera sido un real escándalo.
La reina no podía tolerar semejante descuido por parte de sus escoltas. Vale que tuviera que estar pendiente de dónde pisaba cuando era plebeya, pero ahora es la reina, cagüendios, y no puede centrarse en asuntos banales. Así que pilló por banda a un escolta despistado al que llamaremos Manolo y le dijo en su real tono; “No me has avisado del escalón, casi me mato”
Y es que los escoltas de hoy solo piensan en tocarse los güevos, en particular, el tal Manolo. Manolo creía que con estar preparado para recibir un balazo o una puñalá trapera para proteger a la reina, bastaba, pero qué cojones. Manolo tendría que haber advertido también la amenazadora presencia del bordillo republicano, o quizá anarquista, y haberse tirado en plancha para procurar amortiguar el cebollazo real de su majestad la reina. ¿En qué pensabas Manolo?
Lo que no captaron las imágenes, fue lo que pasó después, ya de vuelta en la Zarzuela. El escolta Manolo, abochornado, invadido por la vergüenza, tiró de honor para remediar el asunto en plan bushido. Sisó  de la cocina real un cuchillo de trinchar pollos reales, se arrodilló, y se desentrañó, o como decimos por el sur, se metió un tajaso en la tripa, según el ritual del seppuku o harakiri. Le faltó que le cortaran la cabeza, pero no había nadie que se prestara a ello, aunque antes de diñarla, lanzó un solemne viasspaña y viva la reina, que te cagas.
A la reina no le hizo real gracia que el tal Manolo desparramara sus plebeyas tripas en la sala de visitas, qué ordinariez,  así que bronqueó al cocinero por el descuide del cuchillo, y a los limpiadores reales, por no haber estado prestos a recoger la casquería del escolta, a tiempo de evitar que se manchara la alfombra de la Real Fábrica de Tapices. Manda cojones reales el asunto.    


martes, 17 de septiembre de 2019


LA VISIBILIDAD DE LAS MUJERES EN LA MÚSICA.

Ya sabemos que la radio y la televisión pública suelen estar supeditadas al gobierno de turno, pero me da la impresión de que nunca lo ha estado tanto como con el gobierno de Pedro Sánchez. Entre semana, suelo escuchar Onda Cero, menos cuando sale a la palestra la tal Otero, que en los últimos tiempos está de un agresivo que te rilas con todo animal al que le cuelguen pelotas. Pero los fines de semana no me queda otra que sintonizar RN5 o RN1. A los pijoprogres de RN3, con sus musicales indie y sus frikadas, no los soporto, y el resto de las emisoras están radiando los puñeteros partidos de la liga y demás, a un país que ve y escucha mucho deporte, pero que se mueve menos que un soldado de la Guardia de Gales en la garita del Palacio de Buckinham.

RN5 siempre me ha gustado porque solía tratar temática diversa y tenía espacios entretenidos como el de Nieves Concostrina y su “Polvo eres”, o el de José Ignacio Pardo de Santayana y su espacio “Animales y Medioambiente” o ese otro espacio llamado “Hablando en plata” que nos orientaba sobre el buen hablar y escribir. Pero desde que está al mando el gobierno feminista de Pedro Sánchez, solo se habla de feminismo, de violencia de género, de las ONG,s, o del colectivo LGBTI. Me parece muy bien que se traten esos temas, que se hagan visibles, pero ostras, que hay vida más allá.
El caso es que los de RN5 estaban entrevistando a una gachí. La cosa iba de música, y como ahora en la radio pública lo fuerzan todo para que se note que es un gobierno feminista, llevaron el tema a ese terreno. La gachí formaba parte de un grupo femenino de música indie, o música independiente, un estilo de música generalmente infumable, y estaban anunciando un concierto cuyo objetivo era el de “dar visibilidad a las mujeres en el mundo de la música”…

Yo estaba sacudiendo la bolsita del té, y al escuchar semejante bobada, se me cayó encima de las partes nobles, pegando el respingo consiguiente. O sea, un grupo musical que no conoce ni la madre que lo parió, pretende dar visibilidad a las mujeres en el mundo de la música…
Debe ser que a lo largo de la historia reciente, las mujeres no han pintado nada en la escena musical. Debe ser que Edith Piaf, Etta James, Ella FitzGerald, Nina Simone, Tina Turner, Billie Holiday, Sade, María Calas, Monserrat Caballé, Sondra Radvanovsky, Stevie Nicks, Astrud Gilberto, Dionne Warwick, Diana Krall, Nora Jones, Patricia Barber, y un largo etcétera, tan largo que me faltarían folios, son mujeres que han pasado desapercibidas en el mundo de la música, no han tenido suficiente visibilidad ni reconocimiento. Y claro, tienen que entrar en escena estas pijoindies para remediarlo…  Hay que joderse.  

lunes, 16 de septiembre de 2019


ACCIONES ORDINARIAS

Las acciones ordinarias son aquellas que, llevadas bien a cabo, nos ayudan a afrontar las situaciones extraordinarias. Esto es, limpiar los bosques en invierno para evitar los incendios en verano, o limpiar los cauces en verano, para evitar las riadas en invierno. Pero los políticos están a lo suyo, y la gente los sigue votando.
Y ahora una recomendación de Perogrullo. Si llueve torrencialmente, no entren en los túneles, sobre todo si son subterráneos y sois incapaces de abandonar un vehículo sumergido a 2 metros de profundidad. Tampoco crucen tramos de carretera sobrepasados por las corrientes de agua. Lo más peligroso de las riadas para el ser humano, es su propia estupidez, sobre todo cuando se advierten los peligros pero hacen caso omiso.





ENTREVISTA A UN AFECTADO DE LAS INUNDACIONES.

Relato ficticio basado en la absurda pregunta, real, que le hizo un reportero, a un afectado por las inundaciones en el levante español.

Reportero – Nos encontramos en la calle Torrentera de la muerte, por qué será, junto a un vecino afectado por la avalancha de agua producida de manera súbita, cuando el río Melollevotó dijo aquí estoy de nuevo. Relátenos, paisano, lo vivido por ustedes durante esta noche terrible.

Afectado – Pos mire usté. Aquí puede ver la raya que indica hasta dónde llegó el agua, a metro y medio sobre nuestras cabezas. A la suegra tuvimos que subirla a la segunda planta en modo pánico, y aun así teníamos nuestras dudas. Se produjo una explosión por un cortocircuito, el wáter cobró vida vomitando mierda por un tubo, la nevera comenzó su singladura camino del Mar Menor, el perro se encaramó en la lámpara de araña aullando como un poseso… Oscuridad absoluta alternando con el centellear de los rayos, y un ruido atronador. Un espanto.

Periodista - ¿Pasaron ustedes miedo?

Silencio prolongado. El afectado mira al periodista con cara de no sé si meterte un mascazo por vacilarme, o a lo mejor resulta que eres tonto. Por fin responde con cierta sorna.
- Pos mire usté, ante el panorama, justo cuando a mi suegro se lo llevaba el torrente, con Nissan Patrol incluido, saqué el puro de la victoria y me lo fumé en el tejado de la casa, trincado a la antena parabólica. Y es que me sobran cojones para hacer surf en el río Melollevotó… Serás gilipollas, reportero Tribulete, que en todas partes te metes.

Me pregunto, ya al margen de esta historia ficticia con trazas de realidad, de dónde sacan a estos “profesionales” de la comunicación.  Cómo es posible que después de estudiar cinco años de carrera, planteen preguntas tan inteligentes como la de ¿pasó usted miedo? cuando el entrevistado estuvo en un tris de espicharlas en una riada.
Eso sí, colocarse unas botas de agua y situarse a unos metros de un cauce embravecido en mitad de un chaparrón, para dárselas de reporteros intrépidos mientras entorpecen las labores de rescate, lo hacen de puta madre. Lo hacen tan bien, que los de emergencias han tenido que llamarles la atención para que eviten hacer el imbécil en vivo y en directo.


PAGANDO EL PATO DEL PATAZO.

Cuando Pedro Solbes, militante del PSOE, era Ministro de Economía, las reservas de oro del Estado superaban las 400 toneladas. Corría el año 2007, y como la economía española iba de culo, como suele suceder cuando gobiernan los socialistas, Solbes, decidió vender unas 134 toneladas del metal precioso – poco menos de la tercera parte del total de la reserva -  porque consideró que ya no era rentable. Los dos millones y pico de euros obtenidos, los destinó a tapar algunos agujeros de la economía española, pero esos agujeros, lejos de taparse, se convertirían en vías de agua de cojón de mico. Esto es, aú-aú-aú, abandono de buque, los niños, las niñas y Zapatero primero, y los españoles a la zozobra.
A día de hoy, China y Rusia están acaparando oro como posesos, porque resulta, que tal como está el panorama, es el único activo seguro para invertir. En cuanto al oro que vendió Solbes, actualmente se habría revalorizado un 131%, y España, en vez de tener una reserva de 282 toneladas, tendría unas 416 toneladas del preciado metal.
Mira que han pasado años, unos 12, pero todavía estamos pagando el pato del patazo de Solbes, aunque si no son estos, son los otros. Seguid votando malditos bastardos.  


EL SENTIDO COMÚN DE UN LABRIEGO.

“Y llegó la rambla con los papeles en la mano y arrasó con todo”
Fue más o menos lo que dijo un labriego murciano, en alusión a los destrozos provocados por la avalancha de agua que discurrió por una rambla “con los papeles en la mano”. Esto es, la rambla, invadida por casas construidas en su lecho, por cultivos, por obras de fábrica de poco calibre como para permitir el paso del torrente en casos excepcionales, por vehículos estacionados en su cauce por lo general seco, dijo en un momento dado, aquí estoy okupas, estas son mis tierras y aquí están mis escrituras, y lo que esté en mi propiedad me lo llevo todo, sin compasión.
Porque las ramblas, las torrenteras en apariencia inertes de la vertiente mediterránea, solo se secan durante las vacaciones, a veces más largas de lo recomendable. Pero tarde o temprano, cada vez con más frecuencia, reclamarán su espacio, como hace la mar, y no habrá construcción, tierras de labor, mota, dique o vehículo que lo resista.
Recuerden… con los papeles en la mano.



lunes, 9 de septiembre de 2019


MOCHILAS

- Número 6, soy número 1. Te paso la mochila del trabajo de número 2, que el pobre está desbordado. Pero no le digas que te la he pasado para que no se sienta culpable por que le hagas su trabajo.
- OK.
- Nº 6, soy nº 1, que nº 3 tiene la mochila de la depresión a reventar. Como te veo contento y capaz, te la paso para que le ayudes. Pero no le digas nada al resto no sea que se depriman también.
-Ok.
-Nº 6, soy nº 1.  Que nº 4 se ha quedado sin el agua que da la vida en la cantimplora. Como veo que has podido ahorrar de la tuya, pásamela, que se la paso, a ver si se recupera. Lo de pasársela yo, es por eso de que siga manteniendo la confianza en el líder, y por tanto, la cohesión del grupo, así que mantén la discreción.
-Ok.
-Nº 6, soy nº1. Que número 4 tiene la mochila del divorcio que se le sale por las costuras y tiene que largar. Aguántale el rollo para que se desahogue, pero no digas nada al resto, que bastante tienen con cargar con la mochila de sus problemas, y yo con cargar con la mochila del liderazgo.
- OK.
- Nº 6. Somos del 2 al 5. Que nº 1 está agotado de tanto cargar con la mochila del liderazgo. A ver si hacemos algo entre todos por él, pobrecito, que se te ve muy relajado ahí detrás. ¿Se te ocurre algo? Pero ya sabes, que sea una ocurrencia colectiva, cosa del grupo, para que se sienta reconfortado por todos. Porque claro, nosotros estamos agotados, pero tú no dices esta boca es mía, así que debes estar divino de la muerte… Bueno, un poco cascarrabias sí que eres, no sabemos de qué te quejas, con la de problemas que tenemos los demás… Pero qué haces nº6, ¿Es eso un lanzallamas? ¡¡Número seis!! ¡¡Qué haces!! ¡¡Nooooooooo!!
¡¡Fhssssssssssssssss!!
-OK.



sábado, 7 de septiembre de 2019


LA ENÉSIMA SOBRE LENGUAJE SEXISTA

Escuchaba en Onda Cero una entrevista que Alsina le hacía a una diputada de Unidas Podemos, una tal Yolanda Díaz. Siguiendo las directrices del partido al que representa, manejaba un lenguaje “no sexista”, “inclusivo” o eso dicen ellas, siempre ellas. Ese supuesto lenguaje inclusivo que divulgan, pasa por erradicar el uso del genérico, el que identifica a todos los individuos de la especie humana, nosotros, pero que ellas consideran una imposición del patriarcado.

El caso es, que pude percibir a través de las ondas, que a la diputada podemita le costaba manejarse con ese lenguaje forzado que ella misma se imponía. Por ejemplo:
Se refirió a “nuestro equipo negociador”, pero en milisegundos, debió producirse un corto en la sinapsis de la diputada, que hizo saltar una alarma interior, ua-ua-ua, de la zona craneal que almacena el aprendizaje por condicionamiento. Atendiendo a la alarma, rectificó de corrido diciendo “nuestra equipo negociador” procurando enmendar la frase como si hubiera violado el mantra que practica. En definitiva, se hizo la picha un lío, porque ya me dirán cómo encaja eso de “nuestra equipo”.
En cambio, no dudó ni rectificó, cuando se refirió a “los socios de la derecha”, pudiendo referirse a las socias de la derecha, por eso de seguir con el mantra del nosotras. Si personas como la tal Yolanda se han hecho fuertes en el nosotras, ya que lo del nosotros les produce repulsión ¿Por qué no lo hacen también en el caso de las mujeres con ideas conservadoras? ¿O acaso esas personas no pueden ser consideradas mujeres de pleno derecho?

Da la impresión de que, para las nuevas generaciones de izquierdas, únicamente tuvieran derecho a la consideración del nosotras, las mujeres “progresistas” –y los hombres feminizados por la gracia de los mantras políticos podemitas, como el tal Miguel Urbán, que tiene de femenino lo que un Lada Niva de glamuroso- como si las mujeres de derechas, o sencillamente las que no piensan como las de izquierdas, fueran meros títeres manejados por el patriarcado, o una raza inferior.
Siguiendo con la entrevista del cachondo de Alsina, la tal, respondiendo a otra cuestión, dijo “no me siento agraviada, hombre”… ¿Y por qué no mujer? ¿Se le escapó lo de hombre? Es difícil mantener el mantra ¿eh? Le salió tan natural…

Puestos, o puestas, a abundar en el absurdo, si lo que buscan  es un lenguaje no sexista, podrían empezar por dejar de imponer el nosotras, y relegar el nosotros como si fuera la peste negra, porque al final estamos en lo mismo, se impone un género a otro, y si eso es progresista, que me lo expliquen.
Si no les agrada el uso genérico del masculino  para designar a todos los individuos de la especie humana, podrían recurrir a otros términos para evitar hacerse un lío con  desdoblamientos como el nosotras y el nosotros, y minimizar las dificultades sintácticas y de concordancia. Por ejemplo, referirse a la ciudadanía, en vez de alargar la frase innecesariamente con ciudadanos y ciudadanas. O cuando se refieren a las personas que integran sus partidos, reemplazar el nosotras, por la militancia, por eso de incluir al género masculino, aunque debe ser eso lo que les escuece. Que lo hagan, al menos por ecologismo, porque como escriban libros con tantos desdoblamientos, no va a haber reserva de papel que lo resista, o memoria digital que lo contenga.

Da la impresión de que si esta peña se hace con el poder, quienes nos consideremos masculinos y heterosexuales, podemos acabar en campos de concentración, compartiendo barracón con los gallos acusados de violar gallinas, kí-kirikí. Al paso que vamos no me extrañaría.



miércoles, 4 de septiembre de 2019


IRÁN Y HUMILLARÁN.

Resulta que una delegación del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, se presentó en el Congreso de los Diputados para tratar no sé qué asunto, previa imposición al Gobierno español de las condiciones protocolarias. La exigencia, enviada desde la Embajada de Irán al servicio de Protocolo del Congreso de los Diputados, era que las mujeres que asistieran al acto, no podrían estrechar la mano de los integrantes de la delegación iraní, ni mirarlos de cerca a la cara. Irán, ese país en el que ahorcan públicamente a los homosexuales por el mero hecho de serlo, o lapidan a las niñas mayores de 9 años que han sido violadas. Hay que saber que la mayoría de edad penal en Irán está establecida a los 9 años para las niñas, 6 años antes que los niños, como si no fuera bastante barbaridad condenar a muerte a un adolescente de 15 años.

Pero ante la infame exigencia de los hijos de Ali, por no llamarlos hijos de perra, el gobierno español feminista que te rilas de Pedro Sánchez, se quedó impávido, o debería decir, impávida. En cuanto a Unidas Podemos, no se les ha escuchado decir esta boca es mía, mi cuerpo es mío, ni nada por el estilo, solo siguen a lo suyo, a ver si rascan ministerios para asegurarse la pensión vitalicia.
Entonces aparecen los espabilados de Vox y aprovechan la virada como hábiles marineros que lanzan sus redes en aguas revueltas. Hacen bandera de los derechos de las mujeres y denuncian el despropósito de los iraníes, amenazando con no participar en el humillante acto, golpes de pecho por los derechos de las mujeres y tal y tal Pascual… qué cosas, quién lo iba a decir.

Y ahora a ver quién les dice que no tienen razón, si es lo que tenían que haber hecho los que nos están machacando con el “lenguaje inclusivo”, que no hacen más que despanzurrar la gramática española, del mismo modo que despanzurran la historia, el arte o la misma política.
Al final el asunto quedó en una bajada a medias de pantalones, o de faldas, consistente en pasar directamente al meollo de lo que fueran a tratar, eludiendo el trámite del saludo de cortesía, porque los chiíes de los cojones  no se bajan del burro, o de sus caballos persas, empeñados en imponer su credo arcaico, con absoluto menosprecio a los valores que tenemos aquí. Aunque para menosprecio, el del Gobierno español, que por lo que se ve, se vende por lo que haga falta.

La conclusión que extraigo es, que para esta izquierda hipócrita y oportunista –el mismo oportunismo demostrado por Vox aprovechando la virada- los derechos universales de las mujeres tienen un precio, en este caso marcado por el barril de petróleo o la cotización del gas natural en el NYMEX. Así que, pese a que el gobierno y sus socios de izquierdas se dicen feministas que te cagas, están dispuestos a humillarse por los del turbante o por lo que se tercie en un momento dado. Si en España, siendo los anfitriones, se dejan humillar de esa manera, no quiero ni pensar lo que pasará cuando nuestros representantes van de visita a Irán o a cualquier otro país de la misma ralea.



martes, 3 de septiembre de 2019


CULPA “IN VIGILANDO”

La señora investigada se disculpa. Que ella, a lo mejor no lo vigiló todo, pero que lo que vigiló discurrió por los cauces de la ley.
Esto es; oiga, que yo vigilaba el sector este al atardecer, así, con el sol a la espalda, y solo vi una carreta tirada por bueyes, guiados por el cansino caminar de un labriego. A parte de eso, atisbé un hermoso paisaje. Quizá debí vigilar el sector oeste, pero ya sabe, a esas horas del lubricán, con el solano de frente y el viento de levante, no podía ver ni oír a los contrabandistas, así que no me tomé demasiadas molestias, total, era pa ná oiga. Además, al poco anocheció y no tenía linterna. ¿Lo del tabaco gibraltareño? Pues no entiendo cómo ha llegado a mi bolso Jackie de Gucci. ¿Ah, que se refiere al bolso? Tampoco entiendo cómo ha llegado a mi antebrazo.
Un crack Esperanza Aguirre.
Y esto es lo que hay, la señora solo admite su culpa “in vigilando” y los votantes de estos partidos se quedan tan frescos. Porque no se entiende cómo la gente vota a partidos como el PP o el PSOE, entre otros, con el inventario de corruptelas que tienen a sus espaldas. O quizá sí se entiende y la clave esté en la red clientelar que estos partidos tienen, vótame Agapito y te doy un carguito. Aunque carguitos para todos no habrá y la mayoría de esos votantes ingenuos o tontainas de capirote, se quedarán con dos palmos de narices, pagando los desmanes de los políticos a quienes votaron.
Pues nada, a seguir mirando hacia el Este para que nos den por el Oeste in vigilando.

domingo, 1 de septiembre de 2019


PANCETA TATUADA.

Lo que me quedaba por ver. Estábamos cenando en casa, un picadillo con huevas para más señas. El único error, cenar viendo el noticiario.
Es raro que en los noticiarios de ahora no saquen algo relacionado con cuestiones culinarias. En este país nos hemos vuelto muy gourmets, tanto paleto que anda suelto degustando por el mundo, y claro, los medios reflejan la realidad social, o mejor dicho, la inducen. En esta ocasión la cosa iba de panceta y oreja de cerdo al horno, y aquí viene la bomba… tatuada. Yo tenía una rodaja de hueva de merluza a flor de labios, y acabó rodando por el suelo de la impresión. Incluso Lobita reparó en la cara de idiota que se me quedó, algo así como la de Al Bundy, el resignado y mediocre cabeza de familia de la serie “Matrimonio con hijos”.

El caso es que a un cocinero tatuado al extremo, es importante el detalle, se le ha ocurrido innovar tatuando porciones de panceta y orejas de cerdo, empleando tintas vegetales para darle el puntito vegano, y por supuesto, sostenible, que ahora mola mucho. Porque oigan ustedes, la etiqueta sostenible viste que te rilas aunque sea una patraña comercial, pues en este caso, el preparado de la panceta o la oreja porcina, requiere como 24 horas de consumo de energía entre frío y horno, es decir, sostenible por los cojones.

Como si lo viera, vas al restaurante y le dices al binomio chef-tatuador, quiero una deconstrucción de panceta  con un tattoo –mola más decirlo en inglés- que ponga “amor de madre” y al lado, un corazón de Jesús sangrante con alambre de espino, Faustino. Y ahora vas y te lo zampas, pagando un plus sustancioso por eso de la gilipollez del arte efímero. Más valdría pedirle al carnicero un trozo de panceta con el código de barras impreso en tinta de toda la vida, y meterlo en el horno de tu casa.
Pero debe ser que a la gente, como el caso del cocinero este, ya no le queda espacio en el pellejo para estamparse tatuajes, y ahora se crean la necesidad de fagocitarlos. Lo siguiente serán las verduras tatuadas para dar satisfacción al colectivo vegano, lo tengo claro.
Cuánto daño están haciendo las excentricidades de las estrellas del pop, la MTV, los Grammy y Tele5, entre otras armas de destrucción masiva.

martes, 13 de agosto de 2019


LA SANTA INQUISICIÓN DE LAS REDES SOCIALES.

Una buena amiga subió a Instagram la foto de un sapo, feo y repulsivo como mandan los cánones de la naturaleza para este tipo de batracios. Abajo, en el campo donde se escriben los comentarios, anotó ¡No huyas mi príncipe!
Por seguir la broma se me ocurrió escribir; “Bésame si tienes valor” y oh sorpresa, emergió un texto que decía literalmente:

Acción bloqueada. Esta acción se ha bloqueado. Vuelve a intentarlo más tarde. Restringimos determinado contenido y ciertas acciones para proteger a nuestra comunidad. Avísanos si crees que hemos cometido un error.”

Me quedé perplejo, pendejo. El caso es que no sé por dónde tomármelo y me surgieron algunas dudas. ¿A caso es ofensivo que un sapo rete a una princesa a que le dé un beso? Todo ello, desde el juego con las palabras y eso de las licencias literarias, evidentemente.
Lo mismo, por estar los sapos virtuales en peligro de extinción, hay que protegerlos del contacto directo con los seres humanos, en particular con los labios de una princesa. O quizá el problema sea la princesa en sí misma, producto del heteropatriarcado. Lo mismo si fueran dos príncipes, el beso estaría mejor visto, o al menos no censurable, aunque sería igualmente repulsivo, porque hay que tener tragaderas para besar a un sapo.
Me surgen unas cuantas cuestiones más, pero no es plan de alargar el asunto. A lo que voy es que estamos llegando a unos absurdos inconmensurables. Se censuran juegos de palabras o expresiones, pero se permiten otros desmanes, todo en base a idearios políticos y grupos de poder que pretenden monopolizar la justicia social para manipularla a su antojo, manejando a las masas, empleando entre otras, la herramienta de las redes sociales, la máquina de manipulación social más siniestra y peligrosa jamás creada por el ser humano.



domingo, 7 de julio de 2019


EL SERRALLO

Ocasionalmente Lobita y yo nos pasamos por el Serrallo, sito en la popular plaza del Mentidero, en Cádiz. Dicho así, la cosa puede prestarse a confusión, a poco que se sepa qué es un serrallo. Digamos que casualmente podría dar lugar a un tema de conversación muy de mentidero, esto es, del qué dirán, mira esos dos dónde se meten, hay que ver qué poca vergüenza María, y que lo digas Manué.
Habrá a quien serrallo le suene a serrín, y deduzca que si decimos que vamos al serrallo, piense en una carpintería o en una serrería… Irán a encargar un tablón pensará. De hecho yo desconocía el significado de la palabra, y si lo conozco ahora es porque me picó la curiosidad, un bicho que anida en mí desde que nací. Pero quien conozca las acepciones del término, podría pensar, estos dos  se van de cortesanas, de putas hablando en castizo, porque palacio turco no se conoce en el lugar.
Y es que resulta que serrallo (del turco saray, y del italiano seraglio) es una palabra que se utiliza generalmente para denominar a los palacios de los sultanes otomanos, muy dados a los harenes y a la poligamia. De hecho, el serrallo era la zona donde residían las concubinas de los sultanes.
Pero en Cádiz no se conoce palacio otomano alguno, por tanto, no hay posibilidad de encontrar un harén con su serrallo propiamente dicho, siendo harén la primera acepción que encontramos en el diccionario, de la palabra serrallo. Así que, por descarte, debemos recurrir a la segunda acepción, más común y extendida, vinculada a la profesión más antigua del mundo:
Serrallo (2º acepción, masculino) Sitio donde se comenten graves desórdenes obscenos.
¡Madrepariós! Juro por los muertos del corsario Paco Drake, que cuando vamos al Serrallo, es para tomarnos una cervecita con alguna tapa, porque aquello es eso, un bar de tapas, no una casa de citas. No sé a santo de qué se les ocurrió llamar Serrallo al bar, máxime cuando aquello no tiene pinta de palacio otomano, y aunque en principio no tiene pinta de burdel, podría serlo a poco que se le coloquen algunas luces rojas y unas cortinas de tonos lascivos.
La próxima vez que vayamos tengo que preguntar a los camareros si saben qué es un serrallo, porque tengo mis dudas de que conozcan su significado. Me da que cuando lo sepan, con la guasa que tienen mis paisanos, se va a liar en la barra la marimorena. Lo mismo salgo revoleado por la puerta, o quizá me salgan con eso de tómate otra servesita, cabesa, invita la casa, que aunque Lobita me llame "ese señor de Cuenca" algo sé de los míos.

sábado, 6 de julio de 2019


EL CUCURUCHO DE LOS COJONES.

Algunas veces, cuando paseamos por la tarde por el casco antiguo de Cádiz, solemos comprar un helado en Los Italianos de la calle Ancha. Yo suelo decantarme por el topolino, una bola de helado de nata, de las de toda la vida, cubierta de una fina capa de chocolate, todo muy aerodinámico y de fácil lamido, sin que tengas que pringarte entero. Además contiene la cantidad justa de helado para que te sacie sin llegar a la jartura (Hartura para los castellanohablantes).
El caso es que ayer decidimos tomarnos el helado en la zona del paseo marítimo ya entrada la noche, en una heladería de marca renombrada, aunque prefiero Los Italianos. Pedimos un cucurucho, el más pequeño. Nos llevó un rato decidirnos para elegir entre notable variedad, resultándome incómoda tanta sobre estimulación y tanta mezcla extraña de colores y sabores. Al final me decanté por la misma composición del topolino, nata con láminas de chocolate, solo que en este caso era en plan de tropezones.

Insistí en lo del más pequeño, confiado en que me iban a servir una bola de las de toda la vida, pero la chica tiró de paleta y empezó a untar manteca a granel, metiéndola en el barquillo a presión, casi al límite de su resistencia estructural. Después expandió la cabeza del helado hacia arriba y hacia los lados a modo de antorcha de la estatua de la libertad, adquiriendo el “helado pequeño” unas dimensiones que indicaban todo lo contrario.

Como Lobita tardaba en decidirse, la chica que nos atendía me sirvió a mí primero. Después procedió con el de Lobita y empezaron los problemas con mi cucurucho. Dentro del local hacía algo de calor pese a que era una heladería, y los bordes de la antorcha que me sirvió la chica, empezaban a colapsar. Una vez acabó con el helado de Lobita, procedí a pagar, pero la espera del cambio se prolongó un poco, pues había cola en la máquina registradora. El helado empezaba a escurrir por los bordes alarmantemente y me puse a dar lamidos de desesperación mientras sujetaba la cartera con la otra mano. Por fin me dio el cambio, y con la mano libre lo metí en la cartera a la vez que daba lametones a la puñetera catarata de helado.

Fuera soplaba poniente fresco y Lobita optó por sentarse en una silla dentro de la terraza porque tenía frío, pero yo me decanté por salir fuera con la esperanza de que con el fresco, se demorara el derretimiento del casquete polar. Pero nada, aquello chorreaba para su puñetera madre.
Me senté en un banco del paseo y me abrí de piernas para evitar que el goteo del helado cayese sobre mis partes nobles poniendo el suelo perdido. Empecé a atacarlo con la cucharilla como si estuviera escarbando una trinchera en pleno tiroteo, pero no daba a bastos. El aspecto del helado pasó de ser de pelo revuelto a lo afro, a pelo lacio, por eso de que estaba derritiéndose, diría que el puñetero cucurucho lloraba de pena, como Bambi cuando mataron a su madre.

El barquillo apenas se veía y empezaba a humedecerse comprometiendo su consistencia. Aquello no era un helado, era un sauce llorón. Qué angustia comerse aquello a toda pastilla, el helado pequeño de la historia interminable. Qué pringoteo, qué manera de palear a contrarreloj con la cucharita, cuando lo que necesitaba era un bulldozer para contener aquella avalancha, madrepariós. Además me salía el helado por las orejas, y los puñeteros tropezones de chocolate que daban el punto al helado, no acababan de emerger, estaban en lo más profundo de aquella sima.

Al final acabé pringado hasta tal extremo, que tuve que bajar a la playa a lavarme las manos y el hocico en una fuente pública. Tiré medio barquillo porque aquello era ya cartón mojado, y acabé con un empacho de helado de los chungos, sin haberlo disfrutado para nada, puñetero cucurucho de los cojones que me ha quitado las ganas de helado para todo el verano.
Y Lobita como si nada.  



jueves, 27 de junio de 2019


AMNESIA ANTERÓGRADA.

Me ha sorprendido la celeridad con la que el PSOE ha exigido a Otegi y sus secuaces de Bildu, un arrepentimiento sincero por las atrocidades cometidas por ETA en el pasado reciente. Sobre todo después de ver el lamentable espectáculo dado por ese animal sin escrúpulos, nada menos que en la televisión pública, haciendo declaraciones tan cínicas como “lo siento de corazón si hemos generado más dolor a las víctimas del que TENÍAMOS DERECHO A HACER”... Hijo de perra cruzada con hiena con el corazón podrido.
¡Ah no! Que para lo que se dio prisa el PSOE fue para intentar sacar a la momia, del Valle de los Caídos. Tanta prisa se dieron, que tropezaron, la momia aún sigue allí y nunca un muerto estuvo tan presente. ¿Me pillan el chiste?
Va a ser que la memoria histórica del PSOE es muy limitada, parecida a la pérdida de memoria de quienes padecen amnesia anterógrada. Es decir, se acuerdan de lo que pasó en el 36 aunque no estuviesen allí, pero no se acuerdan de lo que pasó anteayer a pesar de fueron testigos directos, tanto, que tienen a las víctimas, incluso del propio PSOE, clamando al cielo delante de sus narices. ¿Habrase visto tamaña ignominia?  
También  tienen cortita la memoria ecológica, y a Pedrito me remito, vaya si la tienen limitada. A colación de la inauguración del tren para pudientes, nos larga en Granada un discurso en plan maternal, por eso de que es muy feminista, esto es; niño que te doy una colleja solidaria como seas malo machirulo y no cumplas con los preceptos ecológicos interplanetarios, que si el calentamiento global y el compromiso adquirido, que si el Ártico se va por el desagüe y los pingüinos están pidiendo asilo en el Oceanográfico de Valencia, que si la invasión de la carabela portuguesa en las playas de Vinarós, etcétera.
Pero después de descorrer la cortinita que oculta la placa que reza, “Semos cojonudos, habemus AVE”, a Sánchez se le pasa el apretón ecológico, o pierde la memoria, y tira de Falcon y de helicóptero para regresar a la Moncloa, no sea que Pablito se impaciente, que está frenético el pobre por pillar cacho de sillón a pesar de ser el último de la fila. El calentamiento global y los patosos pingüinos pueden esperar ante los intereses de Estado, te lo juro por Snoopy.
Pues nada, no me cansaré de decirlo, seguid votando malditos bastardos, probablemente en breve, otra vez. ¿Habrase visto tomadura de pelo más grande en alguna otra parte?


martes, 18 de junio de 2019


LÁGRIMAS DE COCODRILO

Me ha conmovido verla llorar –modo sarcasmo activado- cuando le preguntaron sobre los insultos que tuvo que soportar por parte de los independentistas, democráticos, tolerantes y pacíficos ellos. Me refiero a Colau.
Cuando el entrevistador le preguntó qué pasó por su cabeza al verse insultada a grito limpio por la jauría indepe que la rodeaba, dijo entre sollozos que pensó en sus hijos. Cuan sensible es esa mujer, sobre todo cuando la afectada es ella.
No mostró la misma sensibilidad cuando esa misma jauría hostigó a los integrantes de otros partidos políticos por defender otras ideas dentro del marco de la legalidad vigente, o a los jueces por hacer cumplir la ley, o cuando acosaron a los miembros de las fuerzas de seguridad y a sus familias, incluidos niños y niñas.
Dicen que donde las dan las toman, y Colau ha tomado su dosis, pero lejos de mostrarse digna, ha pretendido congraciarse con sus vilipendiadores colgando de nuevo un lazo amarillo, poniendo una vez más el ayuntamiento al servicio de los ideales de una parte de la población, en detrimento de la otra mitad que se limita a cumplir con la ley y reclama los derechos que le otorga la Constitución.
Si quienes la vilipendiaron hubieran sido integrantes o simpatizantes de partidos políticos que no son de su agrado, o simplemente gente cabreada por tanta tomadura de pelo, no habría dudado en calificarlos de fascistas y de machistas.   
Ay Colau, qué poco me conmueven esas lágrimas de cocodrilo.