lunes, 2 de noviembre de 2026

MOTOBULOS Y LOS 166 MILLONES.

Me llama la atención que el Pablo de marras haya recurrido a un bulo, como si lo que está sucediendo no fuese lo suficientemente grave por sí mismo. El bulo que ha soltado el tontolaba del programa de marras – el de que España recibió 166 millones de euros para renovar la red ferroviaria- es irrelevante frente a la realidad que nos ha sorprendido como un tiro a bocajarro. Ha sido una torpeza por parte del que lo ha difundido, ya sea por mala fe, por ignorancia, por atraer a la audiencia de determinado sesgo político o por todo a la vez. Bastaba con contar la verdad y lograr su objetivo sin quedar como un imbécil.

Lo que ha sucedido es inasumible, como admitió Sánchez el hermoso con el cuajo que le caracteriza, pero sin tomar cartas en el asunto. Quien intente justificar a los responsables de estas tragedias por una cuestión de militancia política, tendría que hacérselo mirar, pero hay de todo en la puta viña de marras. Cuando escuchas a los técnicos de Adif y Renfe se te ponen los pelos como escarpias. Una buena amiga que trabaja en Renfe ya nos refirió lo mal que estaba todo en las vías antes del accidente de Adamuz. Y no es cuestión de que gobiernen unos u otros, porque la chusma política que tenemos está cortada por el mismo patrón, solo varía el color de la tela.

En este país se ha normalizado que los puestos de dirección vitales para llevar el control de las empresas estratégicas, sean ocupados por personas de perfil político en vez de técnico, y aquí tenemos el fatídico resultado. Seguirá siendo así porque una parte de la ciudadanía acaba llevando el asunto al terreno del enfrentamiento político, llegando al extremo de justificar los desmanes de los propios para revertir las irresponsabilidades señalando a la oposición.

Los contendientes políticos se sienten muy cómodos con este panorama y no dimite ni el barbero de la Moncloa, porque saben que, pase lo que pase, tendrán el respaldo de sus incondicionales, da igual quien gobierne. He llegado a escuchar a alguien decir que su patria es el partido en el que milita, que el país le importa un carajo, que ella no eligió dónde nació, que eligió a su partido. Si el partido se pudre por dentro como se pudría el forro de los navíos atacados por la limnoria, es lo de menos: siempre tienen la posibilidad de abandonarlo como las ratas.  A esos niveles de fanatismo estamos llegando y eso sí que debería preocuparnos.

¿Los bulos? Desmontarlos es fácil si hay voluntad. El problema está en que unos los difunden para manipular la realidad y otros los sobredimensionan para distraer la atención de lo mollar. Es la perversión del juego que los hace cómplices de las tropelías que comete la clase política española con total impunidad.

 

 

 

 

viernes, 30 de octubre de 2026

LOS DEL BLANCO O NEGRO.

Se caracterizan por su pack ideológico cerrado y los hay en las dos vertientes. Replican textos e idearios de terceros elevándolos a la categoría de dogma. Cuando se dogmatizan los ideales o las creencias, se cierra la puerta al debate y la reacción frente a quien opina diferente pasa, en el mejor de los casos, por negarse a ofrecer una contrarréplica argumentada, generalmente porque carecen de argumentos sólidos. En los casos más peliagudos recurren a las etiquetas y al insulto.

Los dogmas no toleran la autocrítica. Cuando el líder político o espiritual comete una tropelía, los súbditos le dan la vuelta y acaban acusando a terceros por lo que hicieron a su vez: se agarran a la célebre frase de Roosevelt <<Es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta>>. Da igual lo que hagan, sea lo que sea estará bien y pondrán el filtro en el opositor.

Este tipo de personas también se caracterizan por buscar el reconocimiento del grupo y para que sean admitidos tienen que asumir la disciplina del mismo. Suelen ser personas inseguras, con poca autoestima, generalmente acomplejadas o con algún tipo de trauma, que necesitan ser dirigidas. Si en un momento dado llegan a ser conscientes de que su grupo ha cometido una acción reprochable, carecen del valor necesario o de la capacidad de crítica para decir, esto no es correcto, por miedo a ser expulsados, pues fuera del grupo se sienten inseguros.

Este tipo de personas tiende a pensar que, si alguien realiza alguna crítica que incomoda a su grupo ideológico, religioso o de lo que sea, es porque pertenece a otro grupo, como si en este mundo no hubiese personas independientes y con capacidad crítica.

Este otro fenómeno se observa a diario en las redes sociales: criticas la negligencia del político de turno —independientemente de su color— y la respuesta inmediata es un clásico <<pues mira lo que hizo el otro>>. Se asume automáticamente que cuestionar a unos te convierte en cómplice de los contrarios y, por tanto, en alguien dispuesto a justificar los desmanes de los suyos. Es la dictadura del blanco o negro; una visión binaria donde los matices no existen.

En definitiva, son personas fácilmente manipulables por los distintos grupos, ya sean partidos políticos, entes religiosos, deportivos, mafiosos o de cualquier otro tipo. En la vertiente política, en este país hay mucho de esto, personas que votan con el corsé ideológico apretado hasta la asfixia, con el pack cerrado y elevado al grado de dogma. Con este percal se entiende que sigamos estancados mientras mangantes de uno u otro signo campan a sus anchas. Ahora están estos, luego estarán los otros y seguirán amparados por sus respectivos incondicionales disciplinados y obedientes, prestos a escuchar solo lo que les gusta y a cerrar la puerta a cualquier debate que implique razonamiento o autocrítica. Son personas que lejos de aportar a la sociedad, restan.

 

miércoles, 28 de octubre de 2026

CHOQUE DE TRENES... DÓNDE QUEDÓ LA DIGNIDAD.

 Dos trenes colisionan por alcance en Toledo. Se contabilizan numerosos fallecidos. 

Los pensionistas, tan agradecidos al amado líder hasta el punto de estar dispuestos a votarle de nuevo, deberían viajar más en tren… por España. Es por ver si, con un poquito de mala suerte, caen en la cuenta de que hay otras realidades menos amorosas en este país, consecuencia de la gestión política del gobierno en curso. Está por ver si las pensiones se van a tocar o no: lo que sí se está viendo, entre otros despropósitos, es que demasiadas personas están perdiendo la vida por algo tan cotidiano como viajar en tren, en un país al que se le presuponía una red ferroviaria de primer orden en vez de estar a la altura de la Bangladesh Railway.

Con este panorama, votar en esta partitocracia no es un deber de la ciudadanía, es ser cómplice de actos criminales. Ahora queda por ver qué chiste saca de la saca el energúmeno responsable del ministerio de marras, ese mal nacido sin escrúpulos y toda su camarilla, esa chusma con rostros de hormigón armado.

Y volviendo a los pensionistas -pronto formaré parte del gremio- como padre y abuelo me preocupa más lo que pueda pasarle a mi prole y el futuro que les vamos a dejar, que votar acobardado a unos impresentables para proteger mi puta pensión. Dónde quedó la dignidad, cojones.


lunes, 26 de octubre de 2026

UNA DE MIERDA PARA TODOS

Uno de los argumentos más socorridos al que recurren quienes intentan justificar al injustificable, es su impostada «defensa de las pensiones». Lo refieren como un acto magnánimo por parte del amado líder, convencidos de que lo hace por el amor que siente hacia los pensionistas, como si los fondos saliesen de su bolsillo en vez de la sobrecotización aplicada a las nóminas de los trabajadores, entre otros factores.

Va a ser que el amado líder apuesta a caballo ganador, erigiéndose en defensor a ultranza de las pensiones para llevarse a la saca el voto de los pensionistas acojonados. Total, solo tiene que abrir el arcón y repartir; lo que se dice disparar con pólvora del rey. Muy magnánima no parece la acción: es su puta obligación, con independencia de lo que hagan los demás.

Debe de ser la única obligación con la que cumple, obviamente por puro interés personal. Pero en lo que no reparan estas criaturas encandiladas por el amado líder es en otros asuntos. De entrada, lo de construir viviendas ha quedado de lado en la verborrea de la campaña electoral —porque eso es difícil de cojones—, pero hay otros datos que bien podrían tener en cuenta y caerse del guindo.
Por ejemplo: que en España hay más de doce millones de personas en riesgo de exclusión social. En los últimos diez años hemos pasado del puesto 15.º al 5.º en el ranking sobre la tasa de pobreza de la UE, yendo a la cabeza en pobreza infantil. La macroeconomía de la que alardea Don Espléndido va como un tiro, pero la economía doméstica va de puta pena y a peor.

Si los embelesados hicieran un esfuerzo intelectual y de amor propio, reparando en los asuntos relativos a los ingentes casos de corrupción, el control de las instituciones (como el TC, la Fiscalía del Estado o los medios de comunicación públicos), los despropósitos como la gestión de la red eléctrica o la ferroviaria, el tema de Ceuta, la expansión del narcotráfico y otras mafias, etcétera, no se caerían del guindo: se les caería el puto guindo encima. Ni qué decir, si tuvieran en cuenta ese sesgo autoritario subyacente que lo lleva a quitar de la ecuación a todo aquel que le estorba dentro de su propio partido o a definirse como la única persona válida para sacar al país adelante a pesar de sus ocho años de mandato.

Lo más grave es que el mesías de todos estos sin sustancia ha sentado un precedente que será aprovechado por la ralea que viene a continuación. Algunos dirán: «¡¡Por eso debes votar al mal menor!! ¡¡Tienes que elegir entre comer mierda o comer mucha mierda!!»... Qué consuelo. Pues, por lo que a mí respecta, va a votar un romano: a ver si la peña aprende de una puñetera vez. Seguid votando, malditos bastardos, y quien no sea resiliente, que se fastidie, porque va a caer mierda por un tubo sí o sí. Selección natural forever.

martes, 20 de octubre de 2026

NOS TRAE AMOR

Me recordó aquella escena de Los Simpson (temporada 8, capítulo 10: El expediente Springfield) en la que el malvado señor Burns aparecía de noche por el campo, drogado, desorientado y brillando en la oscuridad por la radiación mientras decía aquello de: «Os traigo amor». Entre la multitud asustada que presenciaba la escena tomando a Burns por un extraterrestre, se oyó decir: «Nos trae amor… ¡no lo dejéis escapar! ¡Rompámosle las piernas!».

 Cuando en política recurren al amor de esa manera tan impostada, mal asunto. No es que haya que romperles las piernas, pero es para pensárselo.

Escuchar a Óscar Puente hablar de la «política del amor» ya es de traca; el mismo que días atrás calificó de rata a un oponente político. Si deshumanizar a una persona calificándola de rata —como hicieron los nazis con los judíos— es la política del amor, ¡apaga y vámonos! Con todo, frente a este despliegue de populismo al más puro estilo kirchnerista, que ante la falta de argumentos apela a las emociones primarias, habrá quienes caigan como moscas en esos brazos amorosos sin percatarse de que hay amores que matan o que, cuanto menos, llevan a un país a la quiebra institucional. A lo mejor es necesario que todo se vaya a la mierda para partir de cero con la lección aprendida.



domingo, 18 de octubre de 2026

CANON KALASHNIKOV.

Salí temprano para fotografiar por las calles de Cádiz. Todo transcurrió con normalidad hasta que, a mediodía en la Plaza de San Juan de Dios, un sujeto me chafó el rato de dispersión. Dos metros de altura, de origen africano, apareció de la nada raudo y veloz con talante amenazador, alertando a viva voz a otras personas de mi presencia, entre ellas dos chicas magrebíes con velo, como si yo estuviera haciendo fotos en un vestuario femenino. Vamos que, si me pillan unos cuántos como él, lo mismo me linchan sin mediar palabra.

 En los primeros instantes no entendí nada, pero reaccioné con decisión pese a su envergadura y juventud, pues bien podría haberme dado una paliza. Ante su actitud amenazadora, no me anduve con rodeos y le paré los pies ipso facto preguntándole con la vena hinchada, con qué autoridad venía a increparme cuando ni siquiera había sido objeto de mi encuadre; de hecho, ni lo había visto hasta que se abalanzó sobre mí. El tipo me replicaba a voces sin escucharme e invadiendo mi espacio, queriendo llamar la atención de los viandantes para ponerme en un brete, pero en cuanto le advertí que podíamos llamar a la policía para aclarar el alcance del asunto, tocó retirada.

 Las dos mujeres magrebíes que presenciaron la escena se quedaron mirándome con cara de asombro, como si le hubiera pegado una pedrada a un gato, porque para ellas, estaba claro que el malo era yo. Les pregunté si habían entendido lo ocurrido. Una de ellas, que hablaba español correctamente, me dijo que debía comprender al muchacho, porque en las redes sociales a menudo publican imágenes descontextualizadas para señalar o denigrar a ciertos colectivos. Le respondí que las suspicacias o las convicciones de terceros del tipo que sea, no pueden cercenar mis derechos aplicándome una especie de acusación preventiva en base a sus prejuicios. Le añadí un argumento clave: que cuando uno viaja o se instala en otro país —da igual que sea de Noruega, de Mozambique o de cualquier otro rincón del mundo—, lo lógico es amoldarse a las costumbres, la legalidad y el respeto a las normas del lugar de acogida, no pretender imponer sus criterios y costumbres a los locales. Sería absurdo que un inglés me exigiera conducir por la izquierda en España porque en la pérfida circulan así.

 Poco después, cuando las dos chicas siguieron a lo suyo, vi al sujeto de dos metros sentado junto a un colega y otra chica de color ataviada con un velo, en la terraza de un bar en esos momentos cerrado. Sobre la mesa tenían suvenires que estaban exhibiendo para la venta, qué paradoja, ilegalmente. Decidí acercarme de nuevo con más calma, pero con decisión, para explicarle el fondo del asunto: que no se puede aplicar la “acusación preventiva" ni encararse con alguien por el mero hecho de llevar una cámara colgada al cuello, dando por hecho que lleva malas intenciones.

 Al igual que las dos chicas, como si fuera una consigna aprendida en algún taller de ya se sabe quienes, me refirió su temor al uso malintencionado de las imágenes, porque en las redes se ha puesto de moda ese tipo de iniciativas por parte de energúmenos de extrema derecha, o gentuza que busca likes en las redes a costa de denigrar a los marginados. Comprendí su recelo, pero le razoné que, si tuviese una intención artera, no utilizaría una cámara réflex que, por sus dimensiones, atrae todas las miradas como él mismo comprobó, sino que recurriría a la discreción de un teléfono móvil. Le expliqué, que la fotografía urbana es una disciplina artística que no busca denigrar a nadie porque de otro modo no sería artística. Además, le expliqué, que si viera una imagen suya subida a las redes sin su autorización, puede exigir que la retiren e incluso cursar una demanda si lo considerara un acto de denigración, que en esos casos sí le ampara la ley.

 Dos metros entró en razón, me pidió disculpas y me tendió la mano, gesto que correspondí. La chica del velo, ni se inmutó, estaba allí como si fuera un mueble según sus costumbres, que en mi caso respeté, porque ni se me pasó por la cabeza darle la mano no fuera que... Preferí no reabrir el conflicto señalándole la paradoja de que, si alguien incumplía las ordenanzas municipales en ese momento, eran ellos por vender sin la correspondiente licencia, no yo.

 Salir a disfrutar de la fotografía donde hay gente se está convirtiendo en un deporte de riesgo debido a la paranoia colectiva que surge al ver una cámara fotográfica, es como si el fotógrafo blandiera un Kalashnikov; paralelamente, la sociedad tolera y practica la grabación continua con móviles cada minuto del día y no pasa nada. Es agotador tener que bregar con los prejuicios de cada hijo de vecino, la suspicacia o el sesgo ideológico de cada cual.

 Y sí, que venga un forastero -da igual que sea de Yibuti o de Tromsø-, a enmendarme la plana en base a su cultura o sus prejuicios por hacer algo que es legal en mi propio país, me toca los cojones, como le sucede a ellos cuando viajas a sus lugares de origen y alteras sus costumbres. La diferencia estriba en que en algunos países puedes acabar lapidado o tiroteado por hacer cosas que aquí son legales, mientras que en esta “españita nuestra”, tienes que estar dando explicaciones, no sea que se ofendan y te tachen de fascista o racista. El único que demostró prejuicios fue el amigo dos metros increpando a un abuelo que disfrutaba de la fotografía, aunque se dio de bruces con uno con los cojones muy negros de rodar por la vida.

 

jueves, 8 de octubre de 2026

DESCUARTIZANDO LOS SÍMBOLOS

Lo que más puede interesar a un colectivo político o social es que las personas erigidas como un símbolo fallezcan, ya sea por causas naturales o, mejor aún, por ser asesinadas. Sucedió con García Lorca que, para la izquierda, pasó de ser aquel poeta que cultivaba una poesía estéril, burguesa y desconectada de la lucha obrera —como afirmaban los integrantes de la Unión de Escritores y Artistas Revolucionarios comandados por Rafael Alberti— a ser su referente desde el minuto uno en que fue asesinado por los fascistas. Me pregunto si lo hubieran considerado un símbolo en el supuesto de que los fascistas le hubieran perdonado la vida y pasara el resto de la guerra alojado en la casa del falangista donde se refugió, si en ese caso, la izquierda actual lo habría considerado como la gran figura literaria que fue. No me cabe la menor duda de que para la izquierda valió más un poeta asesinado que uno vivo, sobre todo cuando, después de muerto, su opinión ya no contaba.

Con lo que tenemos en estos días —y no menciono su nombre por pundonor— sucede lo mismo. La persona erigida como símbolo, desgraciadamente falleció: ahora es utilizada y descuartizada vergonzosamente por los colectivos y los partidos políticos de distinto signo, tirando de las extremidades para construir el relato que les interesa. Como suele decirse, todos la «querían» y entre todos la «mataron».

Creo haber dicho en otra ocasión, que quienes dirigen estos frentes no están interesados en resolver el problema: unos porque quieren seguir lucrándose con las rentas abusivas, otros porque desean que siga siendo así para tener razón de existir y lucrarse por otras vertientes con la apariencia de la defensa por los derechos sociales. Lo que opine la pobre finada ya no cuenta, aunque en la hemeroteca han quedado registradas ciertas palabras que responsabilizan, entre otros, a uno que ahora tiene la desvergüenza de erigirse en abanderado de la causa que ignoró durante ocho años... que ya hay que ser mezquino para eso. La sociedad no necesita héroes ni villanos, necesita soluciones, pero no veo voluntad de solucionar por ninguna parte.

 

lunes, 5 de octubre de 2026

ELECCIONES 2026. SE ABRE LA VEDA

El presidente oscuro lo ha decidido:  los adeptos incondicionales a los diferentes partidos y las almas cándidas que no distinguen entre democracia y partitocracia, quedan emplazados para votar el 29 de noviembre. Podrán elegir entre cubos de basura de distinto color, los habituales rojos, azules y verdes de la basura mayoritaria, y otros cubos de colorines aún por decidir, si es que se ponen de acuerdo. Además, se abre la veda para el insulto a discreción, esto es: “zurdos de mierda” “fachas pobres” “me gusta la fruta” “cayetanos” “charos” etc. Ahí, a partirse el pecho por sus amados líderes con la burda réplica del tú más como si no hubiera un mañana. A ser cómplices con el propio engranaje que despoja a la ciudadanía de una representación real.

Pero al igual que los reyes magos son los padres, tengo claro que el problema de la vivienda lo va a arreglar un romano, para más señas, Marco Vitruvio Polión, que era un arquitecto cojonudo con el inconveniente de que la palmó hace 22 siglos. Es decir, el problema de la vivienda se va a arreglar un carajo. 

Hala, a ensayar la introducción de la papeleta en el cubo de basura, malditos bastardos, que estoy loco por ver cómo van a aflorar por doquier los rascacielos de renta social, un millón nada menos, a doscientos pavos el alquiler y con el regalo de una mascota para incrementar la manada, así, en un chasquido de dedos ¡chác, chác! o como cojones sea la onomatopeya.

lunes, 28 de septiembre de 2026

SÍMBOLOS CON OBSOLESCENCIA PROGRAMADA.

Los instrumentos acaban rompiéndose con el uso, sobre todo si se utilizan mal. Llegados al punto de ruptura o de obsolescencia, se desechan. Que suceda con las herramientas no tiene mayor problema que el reemplazo de un objeto inerte que, obviamente, no siente ni padece. Pero cuando se instrumentaliza a las personas, ay amigo…

 En estos casos se repite la misma dinámica:

En primer lugar, la despersonalización. La persona concreta deja de ser tratada como un individuo con necesidades particulares y complejas, pasando a representarse como un símbolo.

Después aparece la explotación del conflicto. Se utiliza su dolor, la injusticia que se ha cometido con ella o su fragilidad, para movilizar audiencias, conseguir votos o generar enfrentamiento en redes sociales.

Finalmente llega el olvido, o como quien dice, el instrumento ya inservible se tira a la basura. Una vez que el caso pierde novedad o deja de ser rentable en el debate político o mediático, la atención se desplaza al siguiente suceso, dejando a la persona sin el apoyo continuo que su situación realmente requería.

 Además, resulta grotesco ver cómo decoran las reivindicaciones con actividades lúdico-festivas para que el asunto no pierda chicha entre las multitudes: hay que entretener a la masa para que no desista por aburrimiento ya que cuando las causas no calan de verdad en los corazones, resultan tediosas. Por eso transforman la tragedia humana en una atracción de feria: organizan eventos, campañas de hashtags para figurar en las redes sociales, concentraciones con estética lúdica que aprovechan personajes mediáticos para promocionarse o dar rienda suelta al autobombo, que corra la música y la bebida cual concierto al uso, etc. La víctima pierde el protagonismo, arrebatado por la experiencia colectiva de sentirse buena persona por participar en la manifestación multitudinaria, y qué cojones, además con divertimento.

Quienes de manera interesada organizan el cotarro, potencian el consumo de la empatía rápida que requiere sobredosis constantes de dramatismo y entretenimiento para mantener el clímax, lo que el sociólogo Guy Debord denominó la Sociedad del Espectáculo.

Finalmente llegará el hastío de la compasión. En cuanto “la causa” deje de divertir o conmover y no sea útil para la clase política y los colectivos de marras, se ignorará y a otra cosa mariposa. El problema prevalecerá porque quienes lo provocan no están dispuestos a renunciar a la posibilidad de seguir lucrándose, y quienes “lo combaten” no quieren que se solucione porque la solución del conflicto implica su disolución como colectivo o partido político, su única razón de ser.

Entre los residuos del espectáculo lúdico-festivo, hallaremos los corazones rotos de las personas instrumentalizadas, símbolos con obsolescencia programada que pasarán al olvido, como un diploma obtenido por la mejor redacción del mes en una clase de primaria.

jueves, 17 de septiembre de 2026

Eso a Vivas, pregúntenle.

 Ejemplo de frase de un político que pasó a la historia:

«Ich bin ein Berliner». John F. Kennedy

 Ejemplo de frase de un político español que pasará a la historia:

«Eso a Vivas, pregúntenle». Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

El de «Si necesitan ayuda, que la pidan»: el que después salió huyendo del escenario como una rata acorralada. No es sólo lo que ha dicho, sino cómo, con ese desdén, esa indiferencia, esa frialdad, esa falta de respeto hacia una parte de su ciudadanía y a los menores migrantes aludidos. Le faltó añadir, que les den… Como si se tratara de sacos de cemento.

A esto se suma el tropel de comentarios desafortunados pronunciados por sus ministros, dejando a los ceutíes a los pies de los caballos que el propio gobierno ha desbocado con su inoperancia. Ceuta es una “Ciudad Autónoma”, suena grandioso, pero cuenta con menos recursos que muchas alcaldías del país. Tal vez se le asignó un marco de competencias autonómico excesivo para la dimensión territorial y demográfica que tiene. ¿Os imagináis a la alcaldía de Pontevedra solventando esta crisis, contando con seis veces menos de su superficie terrestre? A todas luces necesita al Estado, no como un favor, sino como una obligación.

 Pero ya vemos cual es el sentido de estado que tiene este villano sin escrúpulos, que reparte culpas y se sacude responsabilidades sin pestañear. Es el miserable al que justifican o apoyan algunos. Pero que no se equivoquen, cualquier región del país que se vea involucrada en una crisis generada por la irresponsabilidad de este psicópata y sus ministros, puede acabar recibiendo la misma respuesta: «Eso a Vivas (o al que sea), pregúntenle». Hacer causa común con Pedro Sánchez Pérez-Castejón es como mear hacia barlovento, tarde o temprano acabarán apestando a orines.

 

 

 

martes, 15 de septiembre de 2026

EL DE LA MIRADA DE ESCUALO

El cuajo del presidente de marras no tiene límites. No deja de asombrarme su capacidad para mentir sin despeinarse, con esa mirada de escualo vacía y fría que mira a todos lados, pero a ninguna parte, para negar datos e imágenes imposibles de ocultar. Por no hablar de su desvergüenza para trasladar a su entorno la responsabilidad de su propia incompetencia. Sun Tzu escribió «El arte de la guerra»; Sánchez debería escribir «El arte de escurrir el bulto… o de rizar el rizo».

 Su último rizo para justificar lo injustificable es decir que el comportamiento de Marruecos ante la avalancha ha sido «una reacción inteligente dirigida a preservar la seguridad de los migrantes». Va a ser eso, que de pronto al moro le preocupa la integridad física de la gente a la que tiene sometida. A saber por qué, defiende las virtudes del déspota que habita el Dar al-Majzén. En cambio, siembra dudas sobre el poder judicial, los servicios de inteligencia, su ministra al mando y las fuerzas de seguridad propias, además de tachar de ultraderechista a todo aquel que discrepe de su doctrina, incluidos los socialistas díscolos como los de la facción ceutí que se ha rebelado contra el amado líder.

Esto es, si él no está para impedirlo, España sufrirá un cataclismo por la llegada al poder de la ultraderecha: Marruecos en cambio, es el reino del algodón de azúcar. Y en Ceuta no hay cataclismo, qué va, como dice alguno, el miedo es subjetivo. Y si no lo fuera, no importa porque allí son todos fachas, facha pobres o musulfachas en referencia a los ceutíes musulmanes que también han osado protestar contra el gobierno.

 Para decir estos disparates en un «medio de comunicación», el amado líder precisaba de un microclima en el que sentirse cómodo, un espacio controlado donde no le salieran con preguntas capciosas ni encerronas. Para tal fin, dispone del «dossier de trabajo» del Ministerio del Interior en el que, como quien no quiere la cosa, clasifican a los periodistas en función de su simpatía por la causa o todo lo contrario. Y claro, qué mejor elección en el caso de los adeptos al régimen, que el cínico de los tirantes con nombre de detective de película de serie B, cuyo humor, algunos tontolabas «pobrekulturetas» clasifican de inteligente.

 Lo que más me sorprende es que todavía cale el mensaje del escualo, fíjense en sus ojos por favor, que son el espejo del alma. Sin duda pasará a la historia, como él mismo se preguntaba, pero por dejar tras de sí un reguero de cadáveres políticos y un país con las instituciones deshilachadas, precedente que aprovecharán los que lleguen después para hacer lo mismo o peor. Pero ahí siguen sus incondicionales, encantados, sumisos, quizá a la espera de ser recompensados con un puestecito en la administración o vete a saber qué, o sencillamente, porque son idiotas de solemnidad.

jueves, 10 de septiembre de 2026

TELLADO Y LA CIA

De Marlasca y la percepción subjetiva de los ceutís, pasamos a Tellado y la CIA. Afirma el portamatraca del pepé, que la CIA avisó al CNI de lo que iba a suceder.  Al igual que está haciendo el gobierno para escurrir el bulto, el pepero tira por tierra la fiabilidad del CNI para arrimar el ascua a su sardina. Además, pretende tomarnos por idiotas haciéndonos creer que, siendo Marruecos aliado prioritario de los Estados Unidos y con la hincha que le tienen al presi guapo, los yanquis pusieron sobre aviso a nuestro gobierno para hacerles un favor, cuando lo que están deseando es hundirlos, a ser posible en la Fosa de las Marianas.

Si teniéndolo todo de su parte para la réplica, siendo la cosa grave de cojones por su propia naturaleza, la derecha no es capaz de manejar el discurso con coherencia sin recurrir a hipérboles absurdas, cómo diablos se pueden presentar como alternativa para gobernar el país.  Es como si alguien me diera una patada en los cojones, agresión grave y dolorosa en sí misma, pero para incrementar la gravedad de la agresión, me presentara en comisaría diciendo que el agresor contaba con el apoyo de un extraterrestre que me paralizó por telequinesis, manteniéndome con las piernas abiertas para que el otro me asestara la patada a placer. A partir del añadido del extraterrestre qué puede pasar… eso es, que siendo cierta la agresión, mi credibilidad se vaya al carajo y me tomen por el pito del sereno.

En fin, seguid votando malditos bastardos.

martes, 11 de agosto de 2026

CEUTA, MELILLA Y LA MORALINA DE SALÓN

Escuchando a ciertos representantes políticos sobre este asunto, dan ganas de trasladar al resto de las ciudades del país, y en la misma proporción, el problema que hoy asfixia a los ceutíes. Veríamos entonces cuánto tiempo resiste la moralina de salón que se defiende con tanta comodidad desde la distancia, antes de desplomarse ante la cruda realidad de los hechos. Veríamos cómo, en un suspiro, muchos de los que hoy reparten lecciones de solidaridad pasarían a ser tildados de insolidarios por el mero hecho de exigir a su gobierno lo que es de justicia: la defensa de sus derechos, la protección de sus recursos y el derecho a vivir en paz en su propio municipio.

Se apela sistemáticamente al sentimentalismo recordando que son menores, ignorando la capacidad real de acogida y el sentido común. Asumir de forma ilimitada la gestión de miles de menores, cuyo país de origen desatiende deliberadamente, equivale a ceder permanentemente al chantaje de un Estado vecino sin ejercer la autoridad debida. Por eso resulta inevitable pensar que parte de la clase política española parece esperar que la ciudadanía de Ceuta y Melilla termine por resignarse y abandonar su plaza, simplemente porque gestionar la frontera marroquí con firmeza les resulta políticamente incómodo, sobre todo en algunos casos muy particulares. Mientras tanto, se prioriza la agenda estética y el titular fácil, dejando que la soberanía y la viabilidad de las ciudades autónomas se eclipsen, qué cosas, bajo la sombra de la presión marroquí.

Y no conviene perder la perspectiva: Marruecos no es un país falto de recursos. Es un Estado en el que impera la corrupción manteniendo a buena parte de su población en la precariedad, mientras financia grandes estadios, autopistas por el desierto y un costoso despliegue militar que busca afianzar su hegemonía en el Magreb y su parte del Estrecho. Utilizar la desesperación de sus propios ciudadanos como palanca de presión geopolítica sobre España no es un problema de pobreza, sino una estrategia de chantaje institucional ante la que no se puede seguir cediendo.

 

miércoles, 29 de julio de 2026

LA DECADENCIA DEL TATUAJE

Siglo XXI. Una joven se tatuó una sílfide en el brazo: pasaron los años y la sílfide se transformó en una cáscara de plátano maduro. Un joven se tatuó un toro en el pecho: pasaron los años y el toro se transformó en una vaca famélica. Otros se tatuaron su historia en todo el cuerpo: pasaron los años y la historia se desdibujó como un mapa que no conduce a ninguna parte.  

Hubo un tiempo en que la tinta fijaba en la piel lo sagrado o lo imborrable; hoy solo pretende fijar la moda del verano que viene. En un mundo donde la piel dejó de contar historias sagradas para volverse escaparate de modas pasajeras, prefiero la honestidad de un lienzo en blanco. Para qué gastar tinta en vano, si al final nadie se fijará en esas manchas como cortinas que cubren un escaparate desmantelado y polvoriento.

 

 

 

domingo, 12 de julio de 2026

RADIOTELEVISIÓN PÚBLICA DE QUÉ.

Cuando un gobierno cruza una línea roja y normaliza el uso de decretos o mayorías absolutas para controlar un órgano que debería ser de consenso como el caso de la televisión pública, el siguiente gobierno rara vez vuelve voluntariamente a la moderación. Al contrario, suele entrar con la mentalidad de "si ellos lo hicieron y cambiaron las reglas para controlarlo, ahora nos toca a nosotros equilibrar la balanza". Peligroso precedente.

La televisión pública ha pasado a convertirse en un botín de guerra intermitente, hoy día más que nunca, perdiendo por el camino su razón de ser. Lo más sangrante es que toda esa basura ideologizada al servicio de los partidos políticos lo pagamos con nuestros impuestos, como todos los desmanes que llevan a cabo al amparo de esta partitocracia.

El poder no lo tiene el pueblo, lo tienen los partidos. El pueblo vota una lista cerrada impuesta por los dirigentes, el pueblo paga y asume las consecuencias de lo votado como borregos mansos. Están aleccionados para yacer en el redil y la herramienta de la radiotelevisión pública es fantástica para tal propósito, así pues, unos y otros la utilizarán para tal fin. La radiotelevisión pública murió si es que vivió alguna vez, pero nos sigue costando el dinero, nos lo siguen robando impunemente y lo que resulta más grotesco, con el consentimiento de una gran mayoría que cree vivir en una democracia.

viernes, 10 de abril de 2026

LA MAR

Quedan pocos lugares con esencia. El turismo masivo ha convertido los rincones más recónditos en parques temáticos. He perdido el interés por viajar: los sitios que conocí hace cuarenta años ya no son ni la sombra de lo que fueron; aquellos refugios donde uno podía pasar inadvertido.

Solo nos queda la mar, el último bastión indómito, sobre todo cuando se emputece. Si alguna vez me arrastra y no me devuelve —como ya intentó otras veces—, que no me busquen. No hay mejor lugar para quien siempre ha vivido de cara a ella, de ella y para ella. La mar.



miércoles, 8 de abril de 2026

SUNNY SONY

 Sí, era una mañana soleada y ella tenía una Sony mirrorless que montaba un teleobjetivo Sony G etiqueta negra 200-600 mm. La tenía más grande que yo… la óptica.

Como la joven, el viejo que suscribe andaba a la caza de surfistas con su vieja Canon 80D montando un viejo teleobjetivo 100-400 mm f4.5-5.6L de la marca homónima, comprado de ocasión, con sus achaques, como el propio fotógrafo. Me afloró una sana envidia por el equipo y por la juventud de la chica, la combinación que me hubiera gustado disfrutar en tiempos pretéritos.

Pero había algo que compartíamos ambos; esa sonrisilla que nos aflora a quienes disfrutamos de la fotografía hasta el punto que olvidamos la hora de comer.

Me hubiera gustado echar un ojo por el visor de la Sony y comprobar cuanto no alcanza mi óptica y si se aprecia con más definición la sonrisilla que también aflora entre los integrantes de la comunidad surfer cuando cabalgan las olas. Pero no me gusta incordiar y soy muy respetuoso con el tiempo de los demás. Incluso me sentí culpable al robarle el alma con mi vieja Canon para compartirla por aquí, debo confesar, sin su autorización.

Aprovecho para decir, que si alguien se siente agraviado por verse expuesto en este canal sin autorización expresa, retiraré las imágenes, aunque siempre procuro realzar las virtudes de las personas, nunca sus defectos.

Me fui de allí sin conocer a la fotógrafa, con pintas de profesional, y sospecho que lo era por la chupa de RedBull con la que se abrigaba, por el equipo que tenía y por la soltura al manejarlo. Me daba que no estaba por casualidad sobre la zapata del fuerte de la Cortadura, que cumplía con un propósito más allá de la afición.

Pero me fui con su imagen. Generalmente, el que lleva la cámara no sale en la foto, al menos ese es mi sino. Supongo que a ella le pasará algo parecido, pero al menos en esta ocasión hubo una excepción. Espero que le resulte grata si se ve. Te llames como te llames, un saludo del viejo de la Canon que andaba por allí, discreto pero expectante, sin perder detalle. Feliz sunny Sony amiga.

Tomada en Cádiz 9 diciembre de 2025.



viernes, 3 de abril de 2026

SOBRE LA PERVIVENCIA DE LA AMISTAD

Repasando mis diarios de tiempos pretéritos, reparo en que el tal Jules Renard tenía algo de razón cuando dijo que no hay amigos, solo momentos de amistad. El tamiz del paso del tiempo es muy exigente. Lo que en los diarios de hace años parecía un vínculo inquebrantable, a menudo se revela hoy como una sintonía específica para una etapa concreta.

miércoles, 1 de abril de 2026

EL ¨no¨ A LA GUERRA DE SÁNCHEZ.

Para cualquier persona con sentido común, esta guerra es un despropósito y lo razonable es posicionarse en contra, para mí está fuera de discusión. Pero no voy por ahí. A lo que voy es a la capacidad de manipular a las masas, a la par que mentir, que tiene el presidente de marras.

Ha proclamado a los cuatro vientos la prohibición del uso de las bases y del espacio aéreo español para aviones militares estadounidenses cuyas operaciones estén vinculadas al conflicto armado contra Irán. Ante esa decisión, los entusiastas del gobernante lo vitorean, lo ensalzan con orgullo como una muestra de valentía y pundonor, creyendo que el asunto de la no intervención ya está resuelto.

Hoy 1 de abril de 2026, en un noticiario matinal, una periodista de un medio de comunicación destacada en Rota, hablaba en su crónica sobre la llegada del Falcon a la base homónima con el presidente y su parentela a bordo. La reportera estaba ubicada en el puerto comercial de Rota y tras ella se veía el espigón de la base naval que protege el Muelle 1, Pier one para los americanos, que es donde atracan los destructores de la clase Arleigh Burke que constituyen el escudo antimisiles.

Las imágenes mostraban la presencia de tres de estos destructores, uno de ellos en fase de mantenimiento integral, y de dos fragatas españolas, que suelen atracarse al final de este muelle. Para quienes conocemos el percal de primera mano, al ver las imágenes que mostraron, no se nos escapa un detalle, una bandera roja izada en el control de acceso restringido a ese muelle y otra izada en uno de esos destructores. Se trata de la bandera “BRAVO” que en ese entorno indica que se están manipulando armas o explosivos, o lo que es igual, municionando el buque, la prueba física y objetiva de que en nuestro territorio hay actividad relacionada con el conflicto bélico mientras se predica neutralidad.

De los cinco destructores con base en Rota, a día de hoy faltan dos, que semanas atrás también fueron municionados ¿Dónde están y para qué? Si se municionan en el muelle de marras ¿Dónde se almacena el material? Una pista, en las “casitas” de los Teletubbies que cualquier paisano puede ver desde la carretera A-491.

Además de las imágenes facilitadas durante la emisión, la reportera dijo que, tras aterrizar el Falcón, utilizó la misma pista (no hay otra) un avión estadounidense “de carga de mediano porte”. Bien podría ser un C-17, no porque sea de mediano porte, sino porque a cierta distancia dudo que la reportera sepa diferenciar entre un C17 y una lavadora con alas. Qué transportaba, de dónde procedía y hacia dónde se dirigirá no es algo que conozca o quiera conocer el presidente que hoy vacaciona como un marqués en el Coto de Doñana.

Así que el “no a la guerra” de Sánchez es hasta donde le dejan, por tanto, no es tan valiente como lo pintan. Es más, a Sánchez le importa un ardite la guerra, más allá de lo bien que le viene para distraer la atención de las masas que, por el entusiasmo propio de la identidad de grupo, no son capaces de mirar más allá de las banderas rojas que les pasean por delante de sus narices sin que sepan lo que indican. Si la guerra terminase pronto será un alivio para todos, pero dudo que lo sea para el impostor que nos gobierna, uno de los tantos que han gobernado este país, dicho sea de paso.

En cualquier caso, con la mera observación y algunos conocimientos, podemos sacar conclusiones, pudiendo liberarnos de informaciones sesgadas, o simplemente imprecisas de comunicadores que carecen de conocimientos específicos sobre determinadas materias, y en ocasiones, de las propias materias del periodismo más elemental.

 

 

viernes, 6 de marzo de 2026

ENFILANDO EL ABISMO

Las consignas que lanzan los líderes políticos para movilizar a las masas bobas son como las onomatopeyas de arreo que vocean los ganaderos para dirigir los rebaños. Las batucadas son el equivalente al cencerro que tiene la finalidad de que el ganado siga la senda marcada por el pastor con ayuda de sus perros fieles.

Si el pastor pierde el norte y se precipita por un abismo, el ganado y los perros seguirán tras él, condicionados por la fe ciega en el líder supremo.

Barrunto que, más pronto que tarde, se verá movimiento de ganado; pero no por las cañadas, sino por las avenidas de las ciudades.