jueves, 22 de noviembre de 2012
miércoles, 14 de noviembre de 2012
DOS BOTES
Dos botes, probablemente sin
ninguna oportunidad. El bote pequeño, el de pintura, parece que se empleó con
la finalidad de dar una oportunidad al bote grande, la embarcación, pero visto
el estado de la misma, y comprobando que el bote de pintura no se cerró
adecuadamente, se secó su contenido y parece claro que las oportunidades se
acabaron para el bote grande y para el pequeño, y si no, las pocas probabilidades
que haya acabarán disipándose a medida que pase el tiempo.
Como veis, negras nubes se ciernen sobre ambos
botes, convirtiéndose la composición en una macabra metáfora de lo que nos está
pasando a algunos, que somos dos y algunos más, y a medida que va pasando el
tiempo, se van acabando nuestras
oportunidades al quedar resecos como el bote de pintura y obsoletos como la
embarcación.
lunes, 12 de noviembre de 2012
EL DÍA QUE DESCUBRÍ A BOB MARLEY TIRADO EN UN CHARCO
Yo debía tener quince o dieciséis años, no lo recuerdo exactamente, pero lo que sí recuerdo es que era por la tarde, había llovido recientemente y yo me dirigía hacia la playa de la Victoria, en Cádiz, por la calle Ceuta. Fue en esas cuando vi una casete tirada en el suelo en el borde de un charco, con parte de la cinta por fuera de la carcasa y en contacto con el agua.
La recogí, le eché un vistazo y lo primero que me llamó la atención fue el nombre del grupo, Bob Marley and The Wailers, y el título del álbum, Kaya. Lo segundo que me llamó la atención fue la almohadilla central, aquella sobre la que se deslizaban las cintas, que era más gruesa de lo habitual y por tanto de más calidad que las que tenían las casetes que por aquel entonces yo tenía, que eran básicamente bandas sonoras de películas de Ennio Morricone o Henry Mancini.
El caso es que pensé, tiene buena pinta, y como aquella era una época en la que comprar cualquier cosa suponía un poder, decidí intentar recuperarla para saber cómo sonaba. La desmonté retirando los tornillos - era la ventaja que tenían las cosas antes, que podían desmontarse con facilidad - sequé la cinta y la enrollé adecuadamente para después volver a montar la carcasa.
El reproductor de casete que tenía era muy simple, nada de radio, nada de estéreo, casete a secas, pero me las había ingeniado para conectarle un par de altavoces de coche y un tercer “bafle” que fabriqué utilizando el cuerpo de una guitarra que nunca aprendí a tocar. Pensé debía ser una buena caja de resonancia, de manera que le abrí un boquete por detrás y le acoplé un altavoz.
El caso es que inserté la casete y Bob Marley and the Wailers empezaron a sonar… Pasó mucho tiempo antes de que supiera cómo era el careto de Bob, de enterarme de que ese tipo de música se llamaba regee y que esas trenzas que gastaban aquellos tipos se llamaban rastas… Pero su música me conquistó desde el primer momento.
Quizá por las circunstancias en que me tropecé con aquella música, mi álbum preferido de Bob sea Kaya, de hecho, en cuanto tuve mi primer equipo estéreo, una columna Sony que me duró un porrón de años, uno de los primeros vinilos que compré fue Kaya. Quería saber cómo sonaba aquello en un equipo decente, dotado de ecualizador para potenciar aquellos bajos alternados con el treble, y flipé en colores. Fue como si hubiera vivido siempre con cataratas en los ojos y de pronto me hubieran operado quitándome las vendas de los ojos frente al mar.
Con el tiempo, seguí comprando álbumes de Bob, primero en vinilo, y con la retirada de estos, en CD… y ahí los tengo. La pena es que no conserve aquella cinta, la que rescaté del charco, quizá porque no supe calibrar entonces el simbolismo que podría tener. Debí haber hecho caso al título de mi tema preferido de ese álbum, Time Will Tell… el tiempo dirá.
lunes, 5 de noviembre de 2012
CAE LA
TARDE EN PUERTO 3
Cae la tarde y el silencio solo se interrumpe de
vez en cuando por el estrépito de la megafonía de la prisión de alta seguridad…
¡Fulano de tal, tiene llamada telefónica!… ¡Fulano de cual, pase por
lavandería!
Cae la tarde y se aproxima la hora del
recuento... del recuento de terroristas, del recuento de traficantes, del
recuento de violadores y asesinos, del recuento de atracadores, de
estafadores…del recuento, tal vez de algún inocente, a saber.
Cae la tarde y en breve, tras la temprana cena,
se oirá el eco del cerrojazo de las puertas de hierro que aíslan a los presos
de los otros presos, para poco después del telediario, dar la orden de apagar
las luces.
Cae la tarde y caigo en la cuenta de la suerte
que tengo por estar al otro lado de las rejas, con todo el campo por delante
para correr, aunque nunca se sabe por cuanto tiempo, pues como dice la canción,
la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, Ay Dios.
Cae la tarde… cae la tarde en Puerto 3.
domingo, 4 de noviembre de 2012
Hermanas...
mi primer conflicto con la Iglesia
Mi primer conflicto con la iglesia lo tuve a los 4 años, que se dice
pronto. Según me contó mi madre, acabábamos de llegar de Alemania donde mi
padre estuvo destinado durante ese periodo como traductor técnico de alemán, en
la conocida marca de electrodomésticos AEG. Al poco de nacer yo, me llevaron a
Frankfurt del Main donde viví plácidamente rodeado de boches escarmentados,
tras la paliza que les dieron los aliados apenas diecisiete años atrás,
postguerra que Alemania aprovechó bien para progresar y levantar cabeza como es
debido y no como hemos hecho en este país de resentidos.
El caso es que a mis cuatro años estaba acostumbrado a ir a las guarderías
alemanas, los kindergarten como se llaman allí, donde, tras la traumática
experiencia del nazismo, esto de la educación infantil se tomaba de manera más
serena, y jugar con los juguetes que dispensaban era común y vital para el
desarrollo emocional de los peques a los que antaño hacían marcar el paso de la
oca.
Pero amigo, llegó la hora de volver a España allá por el 66 y tuve que cambiar el kindergarten y a la afable y rolliza de rubias trenzas frau Churren, por el colegio de las Esclavas de Cádiz, regidas por unas señoras muy serias ataviadas de cofia y un imponente crucifijo en el pecho que se hacían llamar hermanas.
Pero amigo, llegó la hora de volver a España allá por el 66 y tuve que cambiar el kindergarten y a la afable y rolliza de rubias trenzas frau Churren, por el colegio de las Esclavas de Cádiz, regidas por unas señoras muy serias ataviadas de cofia y un imponente crucifijo en el pecho que se hacían llamar hermanas.
Cuando entré en aquel espartano parvulario cristiano, lo primero que hice
fue echar mano de los pocos juguetes que había, custodiados bajo la ferra
mirada de un señor que figuraba en un cuadro y al que llamaban Franco, cuando,
hay sorpresa, una monja al parecer con muy malas pulgas, me impidió jugar con
ellos. Así que, ni corto ni perezoso, Arroyito, hablando más en alemán que en
el español de un niño de cuatro años, se plantó ante Sor no sé quién
arreglándoselas para decirle que los juguetes eran para jugar, montando el dos
de mayo hasta el extremo de que se lo dijeron a mi madre, tachándome poco menos
que de subversivo.
Mi madre, joven viajada y abierta a aquella Europa libre y progresista que
marcaba distancias con esta España nuestra, no pudo más que sonreír y decirle
con tacto a las monjitas, que mi reacción era lógica, dado que yo procedía de
un lugar en el que la educación se regía por otras normas, precisamente las que
han determinado que Alemania esté a la cabeza de Europa y nosotros vayamos de
puto culo, aunque de eso no tengan la culpa solo las monjitas.
A veces pienso que debieron dejarme en Alemania con frau Churren, sobre todo cuando veo el panorama que tenemos aquí…
A veces pienso que debieron dejarme en Alemania con frau Churren, sobre todo cuando veo el panorama que tenemos aquí…
Nota: la tal frau Churren, no se llamaba así, pero tenía que llamarla de
alguna manera porque obviamente no recuerdo su nombre.
sábado, 3 de noviembre de 2012
MARCEL SALIÓ A COMPRAR TABACO
Marcel debía estar demasiado aburrido confinado en ese pétreo receptáculo, por
muchas flores que le llevasen de vez en cuando. Así que arrancó la puerta y
tiró de sus huesos para ir a comprar tabaco al estanco de la plaza Jeanne
d´Albret en Salies de Béarn.
Bon soir Jean Claud, donne vu un paquet de Celtas recotés
sin filtro del otre coté de la frontiere… dijo dirigiéndose al estanquero.
Pero Jean Claud, como que no se dio por aludido. Así que
Marcel volvió a repetir la frase sustituyendo el nombre de Jean Claud por un “
tú, estanquero cabrón”… Pero nada.
Marcel cayó en la cuenta… era un difunto y la única manera
de que el estanquero notase su presencia era provocando esa sensación de
corriente de aire frío que dicen que se produce cuando el espíritu de un
difunto pasa junto a los que aun seguimos disfrutando de un corazón palpitante.
Pero en el puñetero Salies de Béarn hay tanta humedad, que el frío que
irradiaba el pobre Marcel, como que no se hacía notar, y el jodido Jean Claud
seguía sin percatarse de que su difunto ex cliente estaba allí.
Además… ¿con qué
pensaba pagar Marcel? Los muertos se van al hoyo sin dinero porque es de lo primero que se ocupan sus herederos, de
quitarles el dinero y los bienes como aves de rapiña.
En vista de que Jean no se percataba de la presencia de Marcel
y de que no tenía claro cómo iba a pagarle, decidió intentar coger, no ya el
paquete, sino un par de cartones de tabaco que se convirtieron en invisibles
para los mortales en cuanto los tocó. Gratamente sorprendido, descubrió que
podía coger cuanto desease y llevárselo a su espectro sin que nadie lo notase. Invisiblemente satisfecho, salió por la puerta
mientras escuchó exclamar a Jean Claud decir… ¡¡¡Mérde… qui sa ouvlié de fermé la porte¡¡¡
Marcel caminaba con sus cartones de tabaco por la rue de
Saint – Martín de vuelta al cimitiere para regresar a su boquete, pero pensó
que si podía coger tabaco, lo mismo podía tomarse un mojito en la Habana,
total, tenía toda la eternidad para llegar hasta allí, así que el difunto
decidió no volver a su sepulcro y se marchó a Cuba.
Al día siguiente Gerard, el sepulturero, se encontró con la
faenita de la puerta caída en el panteón de Marcel, y pensó… Otra vez los
gamberros perturbando la paz de los muertos… mon Dieu.
Lo que no sospechaba Gerard
es que el que se la había cargado había sido el difunto Marcel, que a esas horas estaba en el Tropicana bailando
un guaguancó con una tremenda mulata difunta, con el cuerpo incorrupto por el
vudú.
Cuando me muera quiero
ser como Marcel…
jueves, 1 de noviembre de 2012
LOS MUERTOS Y HALLOWEEN
En Madrid, para algunas personas el Halloween ha pasado a convertirse trágicamente
en un día de difuntos… qué paradoja. El problema es que las fiestas se han
estandarizado, como tantas cosas y tantos comportamientos. Una fiesta de
Halloween ya no se diferencia de una de Fin de Año, o de una Navidad, o de un
botellón de fin de semana. La premisa es pillarse un pedo, algo a lo que hoy
día llaman “divertirse”, y montar un follón, ya sea tirando petardos en un
lugar cerrado, o montando gresca en la puerta de un local, como ha sucedido en
Marbella, también con el Halloween.
En el fondo es una maniobra
bien orquestada por parte de los que buscan una oportunidad de negocio, basados
en modelos que vienen del exterior, y el exterior normalmente son los Estados
Unidos de América, con su mejor maquinaria propagandística, Hollywood… Hallo…Holly…
Wood… ween… y como zombis, muchos acaban abducidos y entran en la dinámica.
Entre tanto, la esencia de
cada tradición, con independencia de que gusten más unas que otras, se va al
carajo, de manera que también se va al carajo la idiosincrasia de cada lugar, y
al igual que las fiestas, los comportamientos también se estandarizan, la gente
se aborrega y pasa lo que pasa, que cuando alguien escribe algo que desentona
con lo que “opina” la “mayoría” le saltan a la yugular…achtung¡¡¡ achtung¡¡¡
verlorenen schafen ¡¡¡
Personalmente no me gusta eso de llevar flores a un cementerio, pero
puedo entender que los creyentes, y no tan creyentes quieran mantener vivo el
recuerdo de sus seres queridos depositando unas flores, del mismo modo que se
levantan monumentos en memoria de las víctimas de un atentado, un accidente o
una guerra. Además, lo de los difuntos es del cementerio para dentro, los
muertos siguen en paz, y los que no comulgan con la celebración también, porque
ni se enteran de lo que está pasando. Por otra parte no está demás que los
vendedores de flores tengan también vidilla, y que por una vez, el negocio no
sea solo para las grandes superficies.
Pero
con el Halloween, te tienes que tragar la gracia del petardazo en el portal, que aporreen la puerta de tu casa cada dos por tres para el puto truco o
trato, y tienes que andar con cuatro ojos cuando pasas con el coche por alguno
de estos lugares de celebración para no llevarte por delante a algún julayguay
hasta las cejas de priva. Está bien que cada cual se divierta como le salga,
pero que no metan por los ojos su peculiar forma de divertirse a los que
pasamos de Halloween y de los santos difuntos.
Descansen en paz las chicas de Madrid, y que se
tome conciencia de a dónde estamos llegando, que la crisis no solo es
económica, también lo es de valores y comportamientos.
miércoles, 31 de octubre de 2012
VENDEDORES DE CAI
Vendedor 1 - Pasa pisha¡¡
Vendedor 2 – Pasa cohone, aquí estoy con er Cani
Vendedor 3 (Er Cani) – Killo… aquí estamo, ya ve…
Vendedor 1 – ¿Cómo está er percá?
Vendedor 2 – Shungo pare, no he vendío una puta lata ¿Y tú?
Vendedor 1 – La cañailla no la vendo ni patrá… la puta crisi y lo brote
verde que le salen por er shosho ar pájaro loco que tenemo por visepresidenta.
Vendedor 3 – Ira er julai ese eshando jumo con la avioneta… pisha.
Vendedor 1 – Ma jumo va a eshá mi parienta cuando le diga que no he sacao
ni par shoriso der cosio, que manda cohone… pisha.
Vendedor 2 – Eso e shungo killo, te veo mu malamente.
Vendedor 1 – Cohone… la curpa la tiene er Sapatero y su puñetera mare la
leonesa que lo eshó por coño… con tos sus muerto… cohone.
Vendedor 3 – Ira killo… ese avión viene pa nosotro… cohone.
Vendedor 1 – Pisha… ira como va er nota… a toa… joé
Vendedor 2 – Y no están corgao los nota eso… Me voy que no he vendío ná y
tengo que pagá la hipoteca a 50 año…
adió pisha¡¡
Vendedor 1 – Adió cohone¡¡
Vendedor 3 – Joé… po adió pisha, con la prisa… cohone.
domingo, 21 de octubre de 2012
COMPOSICIÓN… DIVAGACIONES SOBRE
FOTOGRAFÍA
Cada loco con su tema, él
componiendo música, yo componiendo una imagen, y el atardecer gaditano
componiendo su festival de colores. Cámara al suelo, encuadre por aproximación
y echando de menos esas pantallitas abatibles que permiten encuadrar en
posiciones raras. En el campo no tengo reparos en tirarme al suelo, pero en la
ciudad, donde los perros y los animales de dos patas mean y cagan en cualquier
parte, no me apetece.
Mi prioridad en cuanto a los aspectos técnicos
del disparo, es mantener la ISO en 100 porque no me gusta el ruido en este tipo
de imágenes, y en cuanto al procesado de las mismas, me limito a ajustar
manualmente los balances en RAW y santas pascuas.
Mis disparos son rápidos, la
presa o la luz pueden escaparse en cuyo caso se podría truncar la idea o la
composición que tenía en mi cabeza, así que eso de montar trípodes queda de
lado generalmente, entre otras cosas porque el que tengo es una puñetera mierda
y para cuando quisiera encuadrar, habría oscurecido o se habría puesto a
llover.
Generalmente hay que adaptarse a
las circunstancias, tanto técnicas como ambientales. Desde otras perspectivas,
siempre se puede decir yo habría hecho esto o lo otro, algo en lo que suelen
incurrir mucho los Generales cuando plantean las batallas sobre sus tableros,
pero el que está en el frente sabe lo que se trae entre manos y de lo que puede
o no puede disponer.
El equipo es el que es, las
reacciones de los elementos que integran la composición son las que son, y si
al de la guitarra le hubiera dado por tirarse un pedo o dejar de tocarla justo
cuando yo iba a disparar, no habría podido evitarlo… y los datos EXIF tampoco. La fotografía es un
mundo, cada ojo mira de una manera y cada cámara tiene sus pros y sus contras.
Lo importante para mí es intentar
transmitir, o cuanto menos, intentar conservar un recuerdo tal y como me
gustaría conservarlo en la medida de lo
posible. Cada persona es un mundo y cada fotografía también y quizá en eso
radique su grandeza.
Saber manejarse con los EXIF está
bien, pero considero que es más importante manejarse con las emociones, a fin
de cuentas manejarse con los EXIF es, como se diría psicología, un
comportamiento operante, un comportamiento al alcance de cualquier animal susceptible
de ser adiestrado. Pero manejarse con las emociones… eso solo pueden hacerlo
las personas, siempre que sean emotivas, así que animo a potenciar esos
sentimientos y despreocuparse un poco de la técnica, porque la técnica puede no
estar al alcance de todos, pero las emociones deberían estarlo y sería la
manera más justa de valorar una imagen y cualquier otra cosa.
jueves, 18 de octubre de 2012
YO NO QUERÍA CRECER
Lo cierto es que no quería crecer, y mis razones tendría. El
mundo me parecía mucho más grande, tanto, que este parque podría haberme
parecido un casillo inexpugnable al que conquistar durante una puesta de sol
infinita, como los sueños que tenía.
El caso es que crecí
y ahora mi percepción del mundo es la de una pelota maltratada en la que
estamos confinados, donde la puesta del sol supone simplemente el final de un
día duro, y casi no sueño por no dormir suficiente. Nunca me cayó bien el hortera de Peter
Pan con esas pintas, pero en algo coincidíamos… como él, yo no quería crecer.
miércoles, 17 de octubre de 2012
EL TROCADERO – DESDE PUERTO
REAL HASTA PARIS.
Lo que se ve al otro lado
del Caño del Trocadero es la isla del mismo nombre, ubicada en la Bahía de
Cádiz, y que tiene una superficie aproximada de 525 hectáreas. Salvo esas casas
deshabitadas, no hay nada, lo que es bueno para la fauna que puebla esa zona que forma parte del Parque
Natural de la Bahía de Cádiz, básicamente aves como el cormorán, la garza real,
la polla de agua el flamenco o la gaviota. Mosquitos todos los que queráis…
En esta isla, en su extremo
sur, que queda hacia la derecha de la foto, pero que no se ve, está el fuerte
de San Luis que formaba parte del sistema defensivo de Cádiz. Este fuerte, hoy
en ruinas por eso de que estamos en España, fue tomado por las tropas de
Napoleón el 30 de agosto de 1823 durante la Batalla del Trocadero y por esta
razón, la famosa plaza parisina lleva su nombre… que cosas.
viernes, 12 de octubre de 2012
DISPARIDAD DE CRITERIOS… (CUANDO
NO SE QUIERE VER MÁS ALLÁ)
Allí andaba el hombre, formando
parte de otro pequeño grupo que danzaba en las proximidades intentando aguar la
fiesta. El cartel me hizo sonreír… “Menos fiesta y + trabajo para todos/as”
Sin pretender arrebatarle en
absoluto su derecho a manifestarse, me dieron ganas de acercarme para
preguntarle si realmente estaba convencido de que el evento de la concentración
de veleros en Cádiz era una fiesta sin más, o quizá era una oportunidad de
negocio y de trabajo para los feriantes, para los bares de los alrededores,
para los guardias de seguridad, para los patrones y marineros que formaban
parte de las embarcaciones que daban paseos por la dársena del puerto, para los
vendedores de frutas y hortalizas que suministraban a los buques de vela, para
los carniceros que hacían lo propio, para los del servicio de limpieza, para
los trabajadores de las casetas, para el servicio de transbordadores de El
Puerto de Santa María a Cádiz, para los guías, para los trabajadores de los
medios informativos, para los vendedores de suvenires, para los trabajadores de
las discotecas y pubs a los que van los marineros, para los taxistas, para los
trabajadores de la empresa pirotécnica, para los restaurantes, para los hoteles…
y no digo ya para la imagen de la ciudad de Cádiz, porque entre los guarros y
la huelga salvaje de basureros, podría decirse que se la cargaron aunque sin
conseguir aguar la fiesta.
En este país siempre sucede lo
mismo, aun pudiendo tener razón, acabamos cagándola al errar el objetivo. Yo
también estaba parado ese día, y maldita las ganas de fiesta que tenía, pero
qué menos que alegrarme por los que esos días pudieron trabajar gracias a ese
evento y alegrarme la vista viendo esos buques que me hacen soñar.
Está claro que hay muchos que
solo se miran su propio ombligo, y este buen hombre ni si quiera eso, pues se
lo tapaba con el cartel o la cartela + o menos.
Pero seguro que la fiesta del fútbol sí le mola y que cuando gana la
roja es de los que grita, soy español, soy español…
Que me pasen por debajo de la
quilla si me equivoco, pero que sea por la del Elcano.
sábado, 6 de octubre de 2012
EL SUEÑO DEL GRUMETE
Allí estaba, tumbado en la
cubierta recuperándose quizá de una noche ajetreada, acariciado por el sol, un
sol perezoso que tardó en salir aquella mañana de entre las nubes que lo arropaban.
Su rostro sereno me hace pensar
que probablemente soñaba bonancible, con navegaciones por mares limpios
salpicados de islas vírgenes en las que poder recalar, mares ricos en especies
marinas, cristalinas aguas con fondos coralinos, y por qué no, tormentas
tropicales para dar emoción a la singladura… y ron, ron, ron, la botella de
ron, con el loro de marras y Barbarroja.Buques de vela que surcan los mares al paso que marcan los vientos, singladuras programadas por el estado anímico de los elementos, hombres curtidos por la sal y el roce con la cabuyería, hombres con destino tan incierto como apasionante, memorias por escribir extraídas de los cuadernos de bitácora… las ganas de zarpar, las ganas de arribar y el gusanillo que te hace volver a la mar a pesar de todos los males padecidos. El sueño del grumete.
Pero me temo que si soñaba con
eso, el despertar le resultaría duro. Las cosas han cambiado, para bien según algunos,
pero para mal para los grumetes, porque de entrada los grumetes como tal
dejaron de existir hace tiempo, y por tanto, sus sueños también.
Navegar por mares limpios es una
utopía, las especies marinas se extinguen por millares, igual que se han extinguido
las islas vírgenes. Las aguas cristalinas se vuelven opacas y sus fondos
coralinos se deterioran, las tormentas tropicales se están volviendo locas y el
ron se mezcla con cola en los botellones de las plazas públicas. El loro de
marras está en una jaula y Barbarroja muerto y enterrado.Los buques son de cualquier cosa y casi nunca de vela, las singladuras se programan al minuto por endiablados y fríos sistemas logísticos informatizados que contemplan hasta el más mínimo detalle, yendo de puerto en puerto con la misma precisión que los trenes van de estación a estación, al ritmo que impone el mercado.
Salvo algunas excepciones, hoy día los hombres de mar apenas se diferencian de los hombres de tierra. Las ganas de zarpar, las ganas de arribar y el gusanillo que te hace volver a la mar lo mismo acaban yéndose al garete, como en su día se fue la figura del grumete y su sueño ya utópico y por tanto relegado a ser una mera fantasía.
domingo, 23 de septiembre de 2012
PENSAMIENTOS DE MIERDA
Aquí ando, sentado en un banco y
rodeado de basura.
La basura campa por su respeto,
basura orgánica, inorgánica y la peor de todas, la basura humana. A fin de
cuentas la basura la genera el ser humano.
Aquí ando, contemplando un mar de
plásticos y detritus humanos, restos de vómito, peste a orín y alguna mierda
emboscada en lo que antes era un jardín. Es un panorama que se asemeja a lo que
hay a todos los niveles, por supuesto humanos.
Con tanta basura a mi alrededor,
hasta los pensamientos se contaminan, y nada bueno puede esperarse de eso. El
panorama apesta, el panorama desilusiona y aun así habrá quien diga que qué
negativo suena todo. Sin duda lo dirán quienes no estén sumidos en la mierda,
que no quita que la produzcan, o quienes se hayan adaptado a ella, que de todo
hay.
Aquí ando, tratando de evadirme
mentalmente, tratando de recordar tiempos mejores o intentando atisbar un
futuro más prometedor, pero con tanta mierda a mi alrededor cuesta imaginárselo.
La basura orgánica y la inorgánica, al menos puede recogerse, al menos puede
reciclarse o incinerarse pero… ¿Qué hacemos con la basura humana?
La basura humana la constituyen
aquellos que de entrada propician que la tierra esté llena de basura orgánica e
inorgánica, pero también son aquellos que convierten el mundo en un infierno,
con sus guerras, con sus abusos de poder, con su falta de respeto, su falta de
consideración, su desprecio, su falsedad, su superficialidad… Tantos y tantos
comportamientos deleznables que bien habría que tirar a un contenedor, mas, aun
no se ha inventado planta recicladora que lo resista.
Aquí ando, intentando reciclar
estos pensamientos de mierda que me han invadido, pero cuando solo te llueve
mierda la cosa resulta harto difícil. Resulta tan difícil, que muchos
sucumben otras mierdas, como la droga o
el alcohol, que a su vez propician la generación de más mierda. Resulta tan difícil,
que otros se ponen en manos de limpiadores de mentes, limpiadores que intentan
dar lustro a base de terapias y farmacopea a los cerebros ensuciados,
psicólogos y psiquiatras que se afanan en retirar los desperdicios que se
acumulan en algunos cerebros rendidos ante tanta inmundicia.
Aquí ando, a pesar de la mierda,
con pensamientos de mierda pero entero en la medida de lo posible, esperando a
que llegue el camión de la basura, la basura orgánica, la inorgánica y el
camión de la basura que aún no se ha inventado, el de recogida de la basura
humana, en el sentido del ser.
Menuda mierda de pensamientos, lo
sé… pero es lo que hay, mucha mierda, demasiada.
viernes, 21 de septiembre de 2012
TOMA BRUTAL
Esta toma brutal del duro
aterrizaje que experimentó Saray Chana, la joven componente del equipo X-treme,
no hace más que reafirmar mi admiración por ella y por sus compañeros de
equipo. En la vida cotidiana todos solemos tener algún tropiezo realizando actividades
de lo más simple y no nos mortificamos por ello, en cambio sé de buena tienta
que Saray se ha cabreado consigo misma después de realizar la toma y tiene la
sensación de haber defraudado a su equipo y al público que estaba presente.
Saray es una profesional de un deporte llevado al extremo y su nivel de auto
exigencia también lo lleva al límite, que supera con creces los límites
que nos exigimos el común de los
mortales.
Cuando el equipo de
X-treme saltó, ya se había ocultado el sol, y para más pena, una formación
nubosa disipó, más si cabe, las últimas luces del día. Saray fue la última en
tomar tierra y realizó su vertiginosa aproximación a velocidades que rondan los
100 km/h como suelen hacer en cada una de sus actuaciones.
¿Qué sucedió? Saray fue
victima de lo que los paracaidistas conocen como “fijación de claro oscuro” un
efecto óptico que se produce cuando las luces son tenues como era el caso. Ese
efecto produce una falsa percepción de la altura, mientras que el altímetro
indica una cota, tus ojos te dicen lo contrario. Saray pegó contra el suelo
antes de lo que esperaba y acabó dando una voltereta espeluznante, dramatizada
por los botes fumígenos. A pesar del leñazo, Saray se levantó sin más, como una
jabata, todo lo contrario de lo que hacen las megaestrellas del futbol, que se
retuercen como parguelas en el suelo a menos que los rozan.
Al día siguiente volvieron
a actuar, con unos cuantos pares de cojones y un par de ovarios, los de Saray,
que realizó una toma impecable. Escuché a la gente de mi alrededor decir lo
mismo que pensé yo… ahí está la chica, como si ayer no hubiera pasado nada, y
no es de extrañar porque Saray tiene ya un palmarés impresionante.
Con todo, me han dicho que
Saray anda de capa caída, que tiene la sensación haber decepcionado a sus
compañeros y al público. Puedo entender que se sienta decepcionada consigo
misma, porque su nivel de exigencia, como ya he dicho, supera la media, pero lo
que si puedo asegurarle a Saray, es que a nosotros, lejos de decepcionarnos,
nos ha despertado más admiración si cabe.
Pensé en no subir esta
foto porque temía dar una impresión de deslucimiento de la actuación de Saray,
pero finalmente he cambiado de idea. La razón es que quiero que seáis
conscientes de los riesgos que corren estas personas, y de los retos físicos y
emocionales que tienen que superar para deleitarnos los sentidos en sus
actuaciones. También quiero que la vea Saray, que la mire como si nada, que la
mire para que refuerce su confianza, porque eso para ella debe suponer un pequeño
tropiezo sin importancia, y para nosotros, la toma de conciencia de que existe
gente que realiza cosas excepcionales.
Yo he saltado en
paracaídas, en automático, al medio día, cayendo a cámara lenta en un día de
sol y moscas, y aun así, creyendo que caería sobre un césped bien cortado,
engañado por mi percepción visual, acabé rodando sobre un trigal aún verde y
todavía me salen granos de trigo por la nariz… aquello sí que fue patético.
Va por ti Saray.
lunes, 13 de agosto de 2012
domingo, 12 de agosto de 2012
LLAMADA DE MIERDA
Hola, te llamo desde un teléfono de mierda.
¿Y eso?
Pues nada, resulta que además de que el
teléfono está maltratado, se encuentra literalmente rodeado de basura.
¿Cómo es posible?
Cosas del género humano. Por una parte los
basureros han decidido no recoger la basura, y por otra la gente no se ha
molestado en intentar ensuciar lo menos posible, así que el resultado es una
mierda como el teléfono desde el que te llamo.
Pues menuda mierda…
Pues sí, podría decir que estoy haciendo una
llamada de mierda.
¿Y desde dónde mierdas llamas?
Desde una ciudad llena de mierda, según dicen,
porque hay que mamar.
¿Y eso?
Porque en esta tacita que dicen de plata,
cuando hacen algo que no tiene justificación posible, te largan su célebre
frase “esta es la ciudad de marras y aquí hay que mamá”…y se quedan tan
panchos.
Pues vaya mierda…
Pues sí. Pero qué mierdas le vamos a hacer.
Mierdas hay por todas partes.
Ya, pero a mí la que me duele es esta, porque
nací dos calles más allá desde la que te llamo, que por cierto, también está
llena de mierda.
Vaya… ¿Y para qué mierdas me llamas?
Joder… pues no lo sé, se me ha ido el santo a
la mierda y no me acuerdo.
Pues menuda mierda ¿no?
Y bien grande. Ya te llamaré cuando me aclare
las ideas, que con tanta mierda alrededor no hay quien genere un solo
pensamiento limpio. A la mierda Antonio
A la mierda Pepe.
lunes, 6 de agosto de 2012
DERROTAS DISPARES
Derrotas dispares…
Cada cual lleva su rumbo, cada palo aguantando su vela, unos con más esfuerzo, otros con menos… como en la vida misma.
Cada cual lleva su rumbo, cada palo aguantando su vela, unos con más esfuerzo, otros con menos… como en la vida misma.
Allá que van navegando, todos por el mismo mar pero con distinta
suerte. Hay a quien todo le llega bonancible, mar llana, buena brisa, mejor
barco. Hay quien sólo recibe el embate de las galernas, vientos racheados o
calmas chichas que impiden avanzar, achicando agua sin parar… como en la vida
misma.
Cada uno de su padre y de su madre, unos marinos generosos, de los que
si ven a otros en apuros, lanzan un cabo y navegan tirando del remolque. Otros
egoístas y arrogantes, que pasan de largo ante la agonía de los demás o se
aprovechan de ella.Buenos samaritanos, corsarios y piratas, ángeles y demonios…
como en la vida misma.
Algunos se hundirán con sus barcos, otros los abandonarán como ratas,
muchos ni si quiera saldrán del puerto, bastantes llegarán con esfuerzo.
Algunos, los menos, los de siempre, arribarán de rositas tras un cómodo crucero
tripulado por otros… como en la vida misma.
Pero al final a todos nos llegará la tormenta perfecta, la que nos
mide a todos por el mismo rasero, sin distinción de palos ni esloras, estemos
en puerto o navegando, en cuyo caso, los que no tengan nada que perder se
sentirán aliviados, y los que lo tienen todo, angustiados. Entonces los rumbos
dejarán de ser dispares y todos, tragados por esa ola inmensa, iremos a parar a
la misma fosa, al azul profundo y oscuro donde habita el kraken… O no, porque
eso es incierto… como la muerte misma.
Derrotas dispares, conciencias tranquilas, conciencias inquietas, malas conciencias
inconscientes de todo… como durante la vida y ante la muerte misma.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















